Publicada el: 28 de junio de 2026 :: 7:18 am

Más de mil rescatistas internacionales se despliegan en Venezuela con ayuda de la ONU

Más de mil rescatistas internacionales se despliegan en Venezuela con ayuda de la ONU

Veinticinco equipos internacionales de búsqueda, rescate y atención médica, con más de mil especialistas, se despliegan en Venezuela tras los terremotos del 24 de junio, informaron este viernes agencias de la ONU. La organización liberó además 15 millones de dólares de emergencia.

Los sismos han dejado al menos 589 fallecidos y 2.980 heridos, según las últimas cifras oficiales. El balance podría aumentar a medida que los equipos lleguen a las zonas más afectadas, se restablezcan las comunicaciones y concluyan las evaluaciones de daños.

La operación se concentra ahora en encontrar sobrevivientes, atender a los heridos y determinar el impacto sobre viviendas, hospitales y otros servicios esenciales.

Diecisiete de los equipos movilizados son unidades nacionales especializadas en búsqueda y rescate urbano, activadas a través de la red INSARAG, que coordina la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

Entre los equipos que ya llegaron al país figuran los de Chile, Colombia, Estados Unidos, Italia y Suiza, junto con unidades de El Salvador y México. Otros continúan arribando desde Alemania, Ecuador, España, Francia, Jordania, Países Bajos, Qatar, Reino Unido y República Checa.

“Un terremoto es una de las cosas más devastadoras que le pueden ocurrir a un país; es realmente aterrador. Pero lo que estamos viendo ahora también es una movilización internacional en su mejor expresión”, declaró Jens Laerke, portavoz de OCHA.

La ONU también moviliza un equipo de evaluación y coordinación en casos de desastre, conocido como UNDAC, y un grupo operativo de apoyo de cuatro personas para reforzar las operaciones sobre el terreno.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) señaló que la búsqueda de sobrevivientes y la atención médica de urgencia son las prioridades absolutas en un país cuyo sistema sanitario ya enfrentaba fragilidades antes del desastre.

La agencia trabaja con el Ministerio de Salud, Protección Civil y socios del sector sanitario para evaluar instalaciones médicas, movilizar suministros y coordinar la llegada de equipos médicos de emergencia.

“Las primeras horas son críticas para salvar vidas”, afirmó Ciro Ugarte, director de Emergencias en Salud de la OPS. “Los esfuerzos se concentran en garantizar atención médica oportuna, en un momento de baja disponibilidad de trabajadores de salud, instalaciones sanitarias y suministros”.

Los hospitales atienden fracturas, traumatismos craneales, lesiones por aplastamiento, quemaduras y otras heridas causadas por el derrumbe de edificios. La OPS indicó que al menos 20 centros de salud estuvieron expuestos a intensidades sísmicas de siete o más, por lo que podrían haber sufrido daños graves.

Las autoridades solicitaron tres equipos médicos de emergencia con capacidad quirúrgica. Uno de ellos, procedente de Estados Unidos, ya se dirige a La Guaira y ampliará la capacidad hospitalaria en la zona.

Además de atender a las víctimas directas, la respuesta debe mantener servicios esenciales como atención materna y neonatal, diálisis, tratamientos de enfermedades crónicas, cirugía de emergencia, salud mental y vigilancia epidemiológica.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) estima que hasta 6,76 millones de personas podrían verse afectadas por los terremotos, incluidos cerca de dos millones en Caracas. La agencia advirtió que los desplazamientos probablemente aumentarán a medida que más comunidades busquen lugares seguros.

“Cada hora cuenta”, sostuvo la portavoz Zoe Brennan. “Ya está claro que el desplazamiento aumentará a medida que más comunidades se vean afectadas y las personas busquen seguridad”.

La OIM cuenta con suministros preposicionados en Caracas y prepara su distribución en las zonas de mayor necesidad. La asistencia incluirá albergue de emergencia, agua, saneamiento, atención de salud, protección y artículos básicos para las familias que han perdido sus hogares.

La agencia también utiliza evaluaciones satelitales para orientar el mapeo de daños. Una primera revisión indicó que el 31,5% de los edificios de Catia La Mar habría sufrido daños.

El fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) estima que 3,9 millones de niños, niñas y adolescentes viven en las zonas afectadas por los fuertes terremotos, lo que pone a miles de familias en situación de riesgo.

La agencia prepara los suministros que serán enviados desde su centro mundial, en Copenhague. Los insumos incluyen materiales médicos de emergencia, suministros para purificar y almacenar agua, y tiendas de campaña para espacios adaptados a los niños y puntos de atención.

UNICEF advirtió que los niños se encuentran entre los más vulnerables cuando ocurren desastres. En las horas y los días venideros, pueden enfrentarse a lesiones, separación de sus familias, desplazamiento, angustia e interrupciones de servicios.

El desastre también puede agravar los riesgos para refugiados, solicitantes de asilo, retornados y otras personas en situación de vulnerabilidad.

Según ACNUR, las autoridades de La Guaira reportaron el colapso de un centro de alojamiento temporal que albergaba a unas 140 personas retornadas recientemente desde Estados Unidos.

“Estamos particularmente preocupados por el impacto sobre las personas retornadas, que ya enfrentaban numerosos desafíos para reintegrarse incluso antes de este desastre”, dijo Matthew Saltmarsh, portavoz de ACNUR.

La agencia alertó de que estas personas pueden quedar expuestas a viviendas inseguras, pérdida de documentos, violencia contra mujeres y niños, y menor acceso a salud, agua, educación y medios de vida.

A finales de 2025, Venezuela acogía a más de 200.000 refugiados, solicitantes de asilo y otras personas bajo el mandato de ACNUR. En América Latina y el Caribe vivían unos 6,9 millones de refugiados y migrantes venezolanos, de los cuales cuatro millones necesitaban asistencia.

ACNUR tiene artículos de socorro preposicionados en el país y equipos de emergencia listos para desplegarse. Antes de los terremotos, sus necesidades de financiación para Venezuela en 2026 ascendían a unos 45 millones de dólares, de los cuales apenas se había cubierto el 11%.

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja liberó dos millones de francos suizos y lanzó un llamamiento de emergencia por 50 millones más para asistir a unas 300.000 personas.

Sus primeras 17 toneladas de suministros humanitarios salieron este jueves desde Panamá. La carga incluye kits de higiene, utensilios de cocina, mosquiteros y otros artículos esenciales.

“Las personas dejaron todo atrás y nada funciona como debería en las zonas afectadas”, explicó Loyce Pace, directora regional para las Américas de la Federación Internacional. “Garantizar que puedan literalmente sobrevivir con esos elementos esenciales es nuestra prioridad sobre el terreno”.

Miles de voluntarios de la Cruz Roja Venezolana respondieron desde los primeros minutos de la emergencia, incluso cuando algunos habían perdido sus propias viviendas o no sabían dónde estaban sus familiares.

La atención de salud, incluidos los primeros auxilios psicológicos y el apoyo en salud mental, figura entre las necesidades más urgentes, junto con alimentos, agua y artículos de higiene.

La Cruz Roja también activó mecanismos para ayudar a la diáspora venezolana a restablecer el contacto con sus familiares. Sociedades nacionales de la Cruz Roja en países como Colombia, Ecuador, Argentina, Bolivia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Paraguay y Uruguay ofrecen servicios de búsqueda y restablecimiento de vínculos familiares.

Las restricciones preexistentes a internet continuaron durante las primeras horas posteriores a los terremotos, lo que puede dificultar que las familias localicen a sus seres queridos y que las comunidades reciban información urgente sobre la emergencia.

“La libertad de información es siempre fundamental, y más aún en situaciones como esta, en las que el acceso a la información puede salvar vidas”, afirmó Marta Hurtado, portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU.



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