Publicada el: 23 de enero de 2026 :: 7:09 am

Crisis en Haití se agrava; autoridades señalan causas y posibles escenarios tras la crisis

Crisis en Haití se agrava; autoridades señalan causas y posibles escenarios tras la crisis

Haití entra en 2026 frente a una crisis compleja, y el Consejo de Seguridad de la ONU celebrará este miércoles su primera reunión del año para informar a los embajadores sobre la situación en el país caribeño, según la información oficial de la organización. Las bandas armadas controlan amplias zonas del territorio y la violencia se ha extendido más allá de Puerto Príncipe, debilitando la capacidad del Estado para gobernar y prestar servicios básicos. Aun no se han celebrado elecciones presidenciales durante la última década y las necesidades humanitarias han alcanzado niveles sin precedentes, con millones de personas luchando por satisfacer necesidades diarias.

Según el secretario general de la ONU, António Guterres, en su informe más reciente sobre la misión política de la ONU en Haití (BINUH), «la violencia se ha intensificado y expandido geográficamente, lo que ha agravado la inseguridad alimentaria y la inestabilidad, mientras que los acuerdos de gobernanza transitorios están a punto de expirar y las elecciones atrasadas siguen siendo urgentes».

La crisis en Haití tiene múltiples facetas. El control de bandas sobre zonas urbanas y rutas de transporte, así como el aumento de su actividad en áreas rurales, perturban los medios de subsistencia y el acceso humanitario en todo el país. Fenómenos meteorológicos extremos, como huracanes, inundaciones y sequías, además de terremotos devastadores, han agravado la situación humanitaria y dificultado la capacidad de Haití para recuperarse y desarrollarse. Algunos observadores cuestionan la viabilidad de las elecciones sin mejoras significativas en seguridad.

Las condiciones humanitarias siguen deteriorándose, con una escasez de fondos que limita la extensión de la asistencia vital. La inseguridad alimentaria afecta a 5,7 millones de haitianos, de los cuales casi 2 millones se encuentran en situación de emergencia. El número de desplazados se ha duplicado para alcanzar 1,4 millones durante el último año. Muchos centros de salud funcionan con recursos limitados y el cólera continúa siendo un problema de salud pública. En el curso escolar 2024-25, 1.600 escuelas cerraron por la violencia y 1,5 millones de personas carecen de acceso a la educación. Guterres advierte que «la respuesta humanitaria sigue contando con recursos muy insuficientes y el acceso humanitario es cada vez más difícil».

En materia de derechos humanos, las mujeres y las niñas figuran entre las poblaciones más afectadas. Las bandas emplean con frecuencia violencia sexual, incluidas violaciones colectivas, como herramientas de intimidación y control. Las denuncias siguen siendo escasas debido al miedo y al estigma, y el acceso a servicios centrados en las sobrevivientes es limitado, lo que agrava el trauma y la impunidad. El Secretario General expresa una preocupación profunda por el uso continuado de violencia sexual por parte de las bandas, que aterroriza a las comunidades y socava la seguridad y la dignidad de las mujeres y las niñas.

Sobre el camino a seguir, Naciones Unidas ha insistido en que restablecer la seguridad no basta por sí solo. Sin avances en gobernanza, justicia, rendición de cuentas y servicios sociales, especialmente para los jóvenes, cualquier mejora en seguridad podría ser frágil. Se subraya la necesidad de consenso nacional y de un apoyo internacional sostenido para romper el ciclo de violencia e inestabilidad, y se advierte que las medidas de seguridad por sí solas no resolverán los problemas de gobernanza que originaron la crisis.

En cuanto a la respuesta de la ONU, la misión política BINUH continúa brindando supervisión de derechos humanos y asistencia electoral, y apoya el desarrollo de la policía. Las agencias humanitarias de la ONU proporcionan ayuda a las comunidades más vulnerables. El Plan de Respuesta Humanitaria para 2026 solicita 880 millones de dólares para ayudar a 4,2 millones de personas. Paralelamente, se están preparando los servicios de la Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas en Haití (UNSOH), recientemente creada, para prestar apoyo logístico y operativo a la Fuerza de Represión de las Pandillas.