Los supervivientes de Srebrenica alertan de que la negación del genocidio amenaza la memoria de las víctimas
Con motivo del Día Internacional de Reflexión y Conmemoración del Genocidio de Srebrenica, que se recuerda cada 11 de julio, Almasa Salihovic, Azir Osmanovic y Amra Begic Fazlic compartieron con Noticias ONU sus recuerdos y explicaron por qué decidieron dedicar su vida a conservar la memoria de las más de 8300 personas asesinadas en julio de 1995.
Salihovic tenía ocho años cuando sobrevivió al genocidio. Perdió a su hermano y a varios tíos durante la masacre. Cinco años atrás comenzó a trabajar en el centro memorial para contribuir a preservar la historia de las víctimas.
“Estoy convencida de que recordar ayuda a sanar, ayuda a sanar a tu familia”, afirmó.
Cada vez que cuenta la historia de su hermano y de su familia, dice que también está contando la de miles de personas que vivieron la misma tragedia.
El Centro Memorial de Srebrenica se levanta en el mismo lugar donde miles de personas buscaron refugio bajo la protección de los cascos azules de las Naciones Unidas. Hoy conserva documentos, testimonios y objetos personales recuperados de las fosas comunes.
Entre ellos hay una bota perteneciente al primo de Azir Osmanovic, asesinado cuando tenía 16 años. Sus dos hermanos también murieron durante el genocidio.
“Es parte de nuestra historia y de nuestra obligación hablar del genocidio de Srebrenica y de todo lo que vivimos aquí”, aseguró Osmanovic.
Tres décadas después, los supervivientes consideran que la amenaza no ha desaparecido. “Lo que más me asusta es que haya personas que lo nieguen”, afirmó Salihovic.
Dijo que muchos jóvenes crecen con narrativas falsas que sostienen que el genocidio nunca ocurrió o que quienes murieron eran solo combatientes.
Para Begic Fazlic, que regresó a Srebrenica en 2003 después de haber huido durante la guerra, la negación es una nueva amenaza.
“Según la definición, la negación es la última etapa del genocidio. Desgraciadamente, en Bosnia podemos hablar ahora incluso de una etapa más: la glorificación de los criminales de guerra”, advirtió.
La guerra de Bosnia y Herzegovina dejó más de 100.000 muertos y más de dos millones de desplazados entre 1992 y 1995.
En julio de 1995, las fuerzas serbobosnias tomaron Srebrenica, una zona declarada segura por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y asesinaron a más de 8300 hombres y niños musulmanes bosnios. Unas 25.000 mujeres, niños y personas mayores fueron expulsadas por la fuerza.
La Corte Internacional de Justicia y el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia calificaron después la masacre como genocidio. Las Naciones Unidas también reconocieron más tarde su fracaso colectivo para impedirla.
En mayo de 2024, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 11 de julio como el Día Internacional de Reflexión y Conmemoración del Genocidio de Srebrenica de 1995.
La resolución condena toda negación del genocidio, insta a los Estados Miembros a preservar los hechos históricamente comprobados mediante la educación y la memoria, y pide reforzar los esfuerzos para prevenir futuros genocidios.
Con motivo de la conmemoración de este año, las Naciones Unidas celebraron un acto en la sede de Nueva York para recordar a las víctimas y reafirmar el compromiso internacional con la verdad, la justicia y la prevención de atrocidades masivas.








