Publicada el: 24 de enero de 2026 :: 7:06 am

La ONU mantiene apoyo a cubanos ante incertidumbre en Venezuela

La ONU mantiene apoyo a cubanos ante incertidumbre en Venezuela

Acontecimientos en Venezuela amenazan con acentuar la presión económica sobre Cuba, que se recupera simultáneamente del huracán Melissa y de otros desastres naturales, así como de un embargo de décadas impuesto por Estados Unidos que restringe su acceso a la financiación internacional para el desarrollo y al comercio, según explicó Francisco Pichón, coordinador residente de las Naciones Unidas en la isla.

El funcionario de mayor rango de la ONU en Cuba señaló que, tras los recientes hechos en Venezuela, se observa “una mezcla de resiliencia y duelo, tristeza e indignación, y cierta preocupación por los acontecimientos regionales”. El 3 de enero murieron 32 cubanos durante la operación para capturar al presidente Nicolás Maduro; el Gobierno cubano declaró dos días de duelo nacional y los familiares de las víctimas participaron en un funeral multitudinario. Los cuerpos fueron repatriados en una jornada lluviosa, cuando Pichón se comunicaba con Noticias ONU desde La Habana, donde, añadió, la electricidad de su oficina se había interrumpido.

Subrayó que, si bien persiste una “sensación de calma y continuidad”, no está claro qué ocurrirá en Venezuela, uno de los socios comerciales más estratégicos y cercanos de Cuba. Antes de los sucesos regionales más recientes, Naciones Unidas ya trabajaba con el Gobierno cubano para apoyar el desarrollo y plantear vías para diversificar la economía, entre ellas la transición energética, identificada como una prioridad ante el acceso reducido a combustibles y desafíos de infraestructura.

“Los últimos dos años han sido bastante duros”, afirmó Pichón, al remarcar que se requieren cambios urgentes para sostener el modelo social de Cuba “en medio de las severas sanciones económicas, financieras y comerciales”. La economía cubana, históricamente dependiente del turismo para generar divisas, se vio gravemente afectada por la pandemia de COVID-19 y actualmente está por debajo de los niveles de 2018. En este marco, indicadores sociales como la atención sanitaria universal, la educación y las redes de protección social también enfrentan presión.

Según Pichón, “todo esto ocurre en el contexto del embargo de Estados Unidos contra Cuba”, con la isla reiterando su inclusión reciente en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo. Desde la ONU se afirma que sus principios rectores siguen siendo los mismos: presencia, apoyo y acción basadas en la cooperación, el derecho internacional y los valores de la organización. El coordinador residente supervisa el trabajo de 23 agencias, fondos y programas de la ONU en el país.

En materia de respuesta humanitaria, Pichón recordó la labor de la ONU tras el huracán Melissa, que azotó Cuba el 29 de octubre como una tormenta de categoría 3. Por primera vez, se activó la acción anticipatoria con fondos del Fondo Central de Respuesta a Emergencias (CERF), lo que permitió posicionar con antelación suministros como agua, alimentos, kits de higiene, generadores, medicamentos y refugio. La ONU lanzó un Plan de Acción de 74 millones de dólares para apoyar la recuperación y asistir a más de 2,2 millones de personas afectadas; hasta ahora, se han movilizado alrededor de 23 millones de dólares para el millón de personas más vulnerables, según la coordinadora de la ONU en Cuba.

El marco de cooperación de la ONU en Cuba está alineado con el Plan Nacional de Desarrollo y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y se sustenta en cuatro pilares. En lo institucional, la ONU apoyó la aprobación de alrededor de 30 leyes tras la reforma constitucional de 2019 para promover la equidad, la inclusión y los derechos de diversos grupos. En lo económico, el enfoque está en la transformación productiva y el acceso a financiación pese a las sanciones, mediante el uso del Fondo Conjunto para los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En lo ambiental, la gestión de riesgos de desastres y la resiliencia climática son prioritarias ante eventos como Melissa. En lo social, se busca reforzar sistemas de protección y no dejar a nadie atrás, con especial atención a grupos vulnerables como personas con VIH/SIDA, comunidades LGBTI, niños, adolescentes, mujeres y personas mayores.

La ONU ha movilizado alrededor de 450 millones de dólares para el desarrollo sostenible dentro de este programa. Pichón puntualizó, sin embargo, que “la ONU no es una institución financiera” y no puede reemplazar a los bancos de desarrollo a los que Cuba no tiene acceso debido a su inclusión como Estado patrocinador del terrorismo por parte de Estados Unidos. En este contexto, el organismo internacional continúa enfatizando su presencia, apoyo y cooperación para enfrentar las necesidades de la población cubana y las restricciones externas que afectan su desarrollo.