Según un informe, más de 53.000 niños, niñas y jóvenes fueron asesinados en América Latina y el Caribe en siete años.
Las agencias de salud y de infancia de la región solicitaron políticas públicas sólidas para proteger a millones de menores de edad frente a la violencia, según comunicó la coalición de organismos. En su entradilla, las entidades subrayan la necesidad de medidas que reduzcan las violencias en los entornos en los que los menores transitan y en los que se producen los ingresos de los riesgos.
Los organismos señalan que, si bien los homicidios suelen estar vinculados al crimen organizado y a las desigualdades estructurales, la violencia contra la niñez ya se manifiesta a edades tempranas dentro del hogar, en la escuela y también a través de entornos digitales. Según las agencias, estas dinámicas requieren respuestas integrales que involucren a distintos sectores públicos y a la sociedad civil.








