Publicada el: 30 de enero de 2026 :: 7:14 am

Segunda fase del alto al fuego en Gaza enfrenta una serie de desafíos

Segunda fase del alto al fuego en Gaza enfrenta una serie de desafíos

El Consejo de Seguridad examinó este miércoles la situación del conflicto palestino-israelí en el marco de la segunda fase del alto el fuego en la guerra de Gaza. El vicecoordinador especial adjunto para Oriente Medio, Ramiz Alakbarov, informó que los ataques israelíes han causado más de 500 muertos en Palestina e Israel desde la firma del acuerdo y que Israel ha continuado con la demolición de más de 2.850 viviendas en Cisjordania, además de la expansión de asentamientos. “Las consecuencias han sido graves: profundización de la ocupación, fragmentación cada vez mayor del espacio palestino y fortalecimiento de la contigüidad territorial de los asentamientos”, afirmó.

Alakbarov señaló que, a esa presión militar, se suma la precaria situación humanitaria en Gaza, donde la población depende en gran medida de la ayuda exterior, y la campaña de presión israelí contra la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA), cuya sede llegó a ser incendiada. Tras calificar de “crítica” la puesta en marcha de la segunda fase del plan, advirtió que las acciones de Israel “socavan aún más las perspectivas de paz” y “pueden poner en peligro los avances” en la aplicación del alto el fuego.

El debate puso de manifiesto las diferencias entre las partes sobre la gobernanza posterior al conflicto. El embajador palestino, Riyad Mansour, afirmó que Palestina quiere colaborar en la construcción de la paz “si la paz es el objetivo”, pero sostuvo que “el objetivo de Israel no es la paz sino la dominación” y añadió que “Palestina debe estar representada completamente en cualquier proceso que determine su futuro”.

Por su parte, el embajador de Israel, Danny Danon, centró su intervención en la necesidad de desarmar a Hamas, que gobierna la Franja de Gaza, y afirmó que “la segunda fase del plan de paz prevé el establecimiento de un marco de gobierno responsable” para el territorio. El embajador de Estados Unidos, Mike Waltz, defendió el Consejo de la Paz como un mecanismo, aunque “poco convencional”, que permitirá dejar atrás “el tiempo perdido, el dinero malgastado y las oportunidades de paz desperdiciadas”.

Otros miembros permanentes expresaron reservas. El representante de Francia, Jérôme Bonnafont, comentó que el texto fundacional del Consejo suscita “importantes cuestiones políticas y jurídicas”. El embajador ruso, Vassily A. Nebenzia, agradeció la invitación a participar pero señaló que Moscú “lo está examinando aún”. El representante de China, Fu Cong, subrayó que cualquier acuerdo debe avanzarse de manera “prudente y ordenada”, adhiriéndose al principio de “los palestinos gobernando Palestina”.