Enero extremo, inundaciones en Mozambique y Ucrania, tregua olímpica: noticias del viernes
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) indica que enero fue un mes de récords en extremos climáticos, con olas de calor y de frío, así como inundaciones, y señala la necesidad de invertir en sistemas de alerta temprana para reducir daños y muertes.
Según la OMM, la región australiana y parte de Sudamérica registraron olas de calor y, en paralelo, incendios mortales con temperaturas cercanas a los 50 grados Celsius. Mientras tanto, una masa de aire ártico generó tormentas de nieve históricas en Norteamérica, Europa y Rusia, y lluvias intensas causaron inundaciones catastróficas en el sureste de África. La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, vinculó estos fenómenos al calentamiento global, que, afirmó, incrementa la frecuencia e intensidad de eventos extremos, y subrayó que “las muertes por desastres son seis veces menores en países con buenos sistemas de alerta temprana”.
Los científicos sostienen que el cambio climático elevó la intensidad de la ola de calor en Australia, cerca de 2 grados por encima de lo habitual, y aumentó la intensidad de las lluvias en el sur de África en un factor de 1,4. En Mozambique, las inundaciones dejaron 700.000 personas afectadas y provocaron 400.000 desplazamientos, según informes de agencias humanitarias. Xavier Creach, representante en Mozambique de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), señaló que “Mozambique se está convirtiendo, lamentablemente, en una especie de campeón climático”. Añadió que las poblaciones afectadas reportaron, en los últimos 15 años, dos brotes de mosquitos y que cada nueva inundación destruye casas, pertenencias, medios de vida y cultivos.
Para atender la crisis, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU informó que ampliará sus operaciones para proporcionar ayuda alimentaria vital a 450.000 personas y que necesita 32 millones de dólares para cubrir esa asistencia. Estas inundaciones llegan meses después de la sequía más severa registrada en Mozambique en la historia reciente.
En otro ámbito, la comunidad internacional continúa monitoreando la seguridad nuclear ante el conflicto en Ucrania. El director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Rafael Grossi, afirmó que el conflicto “sigue representando la mayor amenaza mundial para la seguridad nuclear” y explicó que las centrales nucleares ucranianas deben estar conectadas a la red eléctrica para enfriar sus reactores, condición que se ve afectada por ataques a infraestructuras energéticas.








