Se estima que el 40% de los casos de cáncer en el mundo podrían prevenirse
Un estudio conjunto de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) ofrece por primera vez cifras sobre el cáncer atribuible a causas prevenibles como el tabaco, las infecciones, el alcohol y la contaminación ambiental. El análisis, que se dio a conocer con motivo del Día Mundial del Cáncer, evalúa 30 factores preventibles en 185 países y 36 tipos de neoplasias.
Según el equipo dirigido por Partha Sarathi Ilbawi, responsable del área de Control del Cáncer de la OMS, “examinando los patrones entre países y grupos poblacionales, podemos proporcionar a gobiernos e individuos información más específica para ayudar a prevenir muchos casos de cáncer antes de que comiencen”.
Entre las conclusiones, se identifica al tabaco como la principal causa prevenible de cáncer, responsable del 15% de los nuevos casos en todo el mundo. Le siguen las infecciones cancerígenas, que representan el 10%, y el consumo de alcohol, con un 3%. Tres tipos de cáncer —pulmón, estómago y cuello uterino— concentraron casi la mitad de los casos prevenibles.
El cáncer de pulmón se asoció principalmente al tabaquismo y a la contaminación del aire; el de estómago, a la infección por Helicobacter pylori; y el de cuello uterino, mayoritariamente al virus del papiloma humano (VPH).
El informe también señala diferencias por sexo y región. La carga de cáncer prevenible fue significativamente mayor en hombres (45%) que en mujeres (30%). En los hombres, el tabaquismo explicó casi una cuarta parte de los nuevos casos, mientras que en las mujeres destacaron las infecciones, seguidas del tabaco y del exceso de peso. En términos regionales, Asia Oriental registró la mayor proporción de cáncer prevenible entre los hombres (57%), mientras que América Latina y el Caribe presentó la cifra más baja (28%). En las mujeres, los porcentajes variaron entre el 24% en el norte de África y Asia Occidental y el 38% en África subsahariana.
Los autores subrayan la importancia de fortalecer la prevención de forma contextualizada, con medidas como un mayor control del tabaco y el alcohol, la vacunación contra el VPH, la mejora de la calidad del aire y entornos más saludables. Según la OMS y la IARC, una acción coordinada podría evitar millones de casos y reducir la carga global del cáncer.








