UNIFIL rinde tributo al casco azul francés asesinado en Líbano; ataque podría constituir crimen de guerra
El Secretario General de la ONU, António Guterres, condenó en los términos más enérgicos el ataque y señaló que se presume que los responsables son militantes de Hezbolá. En un comunicado emitido el sábado por la noche, advirtió que este es el tercer incidente en las últimas semanas que ha causado la muerte de miembros de las fuerzas de paz que sirven en UNIFIL, y se ha producido a pesar del anuncio del 16 de abril de un cese de hostilidades de diez días. Guterres instó a todos los actores a respetar el cese de hostilidades y el alto el fuego, a cumplir con sus obligaciones en virtud del derecho internacional y a garantizar la seguridad del personal de la ONU y la inviolabilidad de sus bienes en todo momento. «Los ataques contra los cascos azules deben cesar y pueden constituir crímenes de guerra», subrayó.
UNIFIL, que condenó el «ataque deliberado» contra sus efectivos, ha abierto una investigación. Las evaluaciones iniciales apuntan a que los responsables pertenecen a Hezbolá. La Misión recordó que los ataques deliberados contra sus miembros son violaciones graves del derecho internacional humanitario y de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad, e instó al gobierno libanés a investigar rápidamente el incidente y a que los responsables rindan cuentas.








