Publicada el: 20 de mayo de 2026 :: 7:54 am

1.100 millones de personas viven en barrios marginales: ¿es posible darles una vivienda digna?

1.100 millones de personas viven en barrios marginales: ¿es posible darles una vivienda digna?

Ministros, alcaldes, organizaciones internacionales, urbanistas y expertos se reúnen en Bakú, Azerbaiyán para abordar uno de los desafíos de más rápido crecimiento en el mundo: la crisis mundial de vivienda, que, según Naciones Unidas, afecta a casi 2.800 millones de personas.

Entre los temas en debate en la decimotercera sesión del Foro Urbano Mundial, inaugurada el domingo, figuran cómo hacer que las ciudades sean más seguras y resilientes y cómo lograr que la vivienda sea más asequible.

En la última década, muchos países han registrado avances visibles: alrededor de 160 han adoptado o están desarrollando políticas urbanas nacionales, y más de dos tercios han introducido programas de vivienda asequible.

Aun así, según ONU-Hábitat, esos esfuerzos siguen siendo insuficientes. Más de 1.100 millones de personas viven en barrios marginales o asentamientos informales en todo el mundo, y más de 120 millones nacieron o se trasladaron a ellos en los últimos diez años.

Durante las sesiones inaugurales del evento, que se extenderá durante una semana, se discutieron soluciones como la ampliación de la vivienda social, la mejora de asentamientos informales y la protección de poblaciones vulnerables.

También hubo atención para los países que se recuperan de guerras y destrucción. Bashar Al Sebaai, alcalde de Homs, en Siria, dijo que la ciudad necesita no solo ideas y experiencia técnica, sino también financiación para restaurar servicios básicos e infraestructura.

“400.000 personas regresaron a la ciudad después de la guerra”, explicó a Noticias ONU. “Volvieron a barrios severamente dañados. Residuos sólidos, infraestructura, electricidad… es muy difícil encontrar soluciones para todos estos problemas”.

Las personas que viven en viviendas inseguras también son de las primeras afectadas por inundaciones, olas de calor y otros fenómenos extremos agravados por la crisis climática causada por el ser humano.

El sector de la construcción sigue siendo una de las mayores fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero del mundo. Por eso, la construcción baja en carbono, la planificación urbana resiliente y la mejora climáticamente sensible de asentamientos informales forman parte de la agenda del foro.

El primer día del encuentro estuvo marcado por lluvias intensas y prolongadas en Bakú, que obligaron a las autoridades locales a tomar medidas urgentes para drenar carreteras inundadas. Residentes locales señalaron que estos fenómenos eran poco frecuentes en Azerbaiyán hace apenas unos años, especialmente en esta época del año.

“La población sin hogar en Estados Unidos es de cientos de miles de personas en las calles, y se supone que somos un país rico… en Nueva York esto parece una crisis en este momento”, dijo a Noticias ONU el arquitecto Lance Jay Brown.

Brown añadió que, durante su vida, la población mundial casi se ha cuadruplicado, mientras que conseguir vivienda asequible para comunidades de bajos ingresos se ha vuelto cada vez más difícil.

El arquitecto estadounidense expresó su esperanza de que las discusiones y decisiones de Bakú ayuden a generar soluciones prácticas para la crisis mundial de vivienda.