Publicada el: 9 de junio de 2026 :: 7:31 am

Terremoto azota Filipinas en el primer día de clases

Terremoto azota Filipinas en el primer día de clases

Un potente terremoto sacudió el sur de Mindanao, en Filipinas, la mañana del lunes, cuando millones de niños regresaban a la escuela tras las vacaciones de verano. Al menos 19 personas murieron y se registraron daños generalizados en hospitales, viviendas y aulas.

El sismo, de magnitud 7,8, se produjo a las 7:37 hora local, equivalente a las 19:37 del domingo en Nueva York, a unos 32 kilómetros frente a la costa oeste de Maasim, en la provincia de Sarangani, según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).

Mindanao, la segunda isla más grande y la segunda más poblada de Filipinas, alberga a unos 26 millones de personas. El terremoto activó alertas de tsunami en varias zonas del país y en naciones vecinas, lo que llevó a evacuaciones costeras antes de que las advertencias fueran levantadas más tarde ese día.

Los primeros informes gubernamentales citados por OCHA señalan 19 muertos, 12 desaparecidos y al menos 134 heridos. Las autoridades advirtieron que las cifras son provisionales mientras continúan las evaluaciones.

Se registraron más de 138 réplicas, con magnitudes entre 1,3 y 6,7 en la escala de Richter. Muchas de las víctimas mortales se concentraron en Sarangani, incluidas personas fallecidas en un deslizamiento de tierra, aunque esos datos aún no han sido verificados.

Las operaciones en el Aeropuerto Internacional de General Santos se suspendieron temporalmente antes de reanudarse de forma limitada. También se reportaron daños generalizados en escuelas, hospitales, edificios públicos y otras estructuras.

Hubo cortes de electricidad y telecomunicaciones en varias zonas afectadas, mientras que carreteras y puentes dañados dificultaron el acceso a algunas comunidades. El terremoto ocurrió el primer día del nuevo año escolar para millones de estudiantes.

Más de 3,2 millones de alumnos se han visto afectados y se suspendieron las clases en más de 6.200 escuelas públicas y privadas, a la espera de inspecciones de seguridad y evaluaciones estructurales. UNICEF expresó su preocupación por el impacto en los niños.

“La seguridad de los alumnos y profesores debe seguir siendo la máxima prioridad”, declaró UNICEF, que añadió que dispone de suministros de emergencia y asistencia en efectivo listos para un despliegue rápido. Los socios humanitarios advirtieron de un posible impacto psicológico significativo.

Los equipos y agencias nacionales de gestión de desastres fueron puestos en “alerta roja” y se activó el mecanismo de coordinación interinstitucional humanitaria. El presidente Ferdinand Marcos Jr. ordenó una respuesta inmediata, mientras continuaban las labores de búsqueda, rescate y recuperación.

Se desplegaron equipos de gestión de desastres, salud, educación y obras públicas en las zonas afectadas. También se movilizaron trabajadores sociales, centros de mando móviles y cocinas de campaña para apoyar a las familias desplazadas.

La ONU en Filipinas emitió un comunicado de solidaridad, elogió las rápidas acciones de las autoridades nacionales y locales y reafirmó su disposición a apoyar la respuesta liderada por las autoridades. El Programa Mundial de Alimentos y otros socios también movilizaron personal y equipos de emergencia.



Deja un comentario