Publicada el: 13 de junio de 2026 :: 7:23 am

VIH: los recortes presupuestarios amenazan años de avances contra el sida

VIH: los recortes presupuestarios amenazan años de avances contra el sida

Un nuevo informe de la ONU alerta sobre las consecuencias de una caída sin precedentes de la ayuda internacional, en especial la procedente de Estados Unidos. Según el documento, han retrocedido las pruebas de detección, se ha debilitado el acceso a los tratamientos y se han recortado programas de prevención en los países más afectados.

La contracción de los financiamientos golpea con fuerza a los países que dependen de esa ayuda para contener el VIH. ONUSIDA sostiene que esa reducción desorganiza los sistemas de prevención, debilita el acceso a los tratamientos y crea condiciones para un aumento de las transmisiones.

Los programas de prevención figuran entre las primeras víctimas de este repliegue. En algunos países, los fondos destinados a los preservativos han caído más del 90%. El uso de la PrEP, el tratamiento preventivo contra el VIH, retrocedió un 38% entre 2024 y 2025 en los 62 países que comunicaron sus datos a ONUSIDA.

“No hay duda de que se trata de la perturbación más grave de la respuesta al VIH desde que el mundo se unió para luchar contra esta enfermedad”, advirtió Winnie Byanyima, directora de ONUSIDA, en el informe. Añadió que los recortes presupuestarios, junto con la reducción del espacio cívico y la criminalización de poblaciones marginadas, han creado “la tormenta más grande” que ha afrontado la respuesta al VIH.

La agencia alerta además sobre un riesgo creciente de interrupción de los tratamientos en los países más dependientes de la ayuda externa. Una ruptura de ese tipo aumentaría las muertes relacionadas con el sida y las nuevas infecciones.

Cada semana, 3.000 adolescentes y mujeres jóvenes contraen el VIH en África subsahariana. Para ONUSIDA, esa cifra refleja las dificultades para llegar a algunas de las poblaciones más expuestas.

La prevención, ya insuficientemente financiada antes de la crisis, es hoy uno de los eslabones más debilitados de la respuesta. En 2024 representaba solo el 11% del gasto mundial destinado al VIH.

El informe reconoce avances importantes en los últimos 15 años. Las muertes relacionadas con la enfermedad han bajado un 56%, de 1,3 millones en 2010 a 570.000 en 2025. Las nuevas infecciones también cayeron un 43%, hasta 1,2 millones de casos al año.

Actualmente, 32,1 millones de personas, el 78% de las 40,9 millones que viven con el VIH, tienen acceso a tratamiento. Aun así, casi nueve millones siguen sin recibir terapia antirretroviral.

ONUSIDA subraya que varios países intentan reducir su dependencia de los fondos externos. La proporción de recursos nacionales destinados a la lucha contra el VIH subió del 28% en 2010 al 52% en 2024. Desde enero de 2025, más de 54 países se han comprometido a aumentar sus financiamientos internos.

Pero el relevo llega en un contexto fiscal estrecho. Muchos países en desarrollo enfrentan una crisis de deuda que limita su margen de maniobra. Según ONUSIDA, 28 países africanos destinan hoy más recursos al pago de la deuda que al gasto en salud.

La agencia cita, sin embargo, algunas señales favorables, entre ellas nuevos compromisos financieros anunciados por Estados Unidos y por el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria. Esas contribuciones podrían facilitar una transición gradual hacia una financiación basada más en recursos nacionales.

Estos debates llegan en un momento decisivo para el futuro de la lucha contra el VIH. El 22 y 23 de junio, la Asamblea General de la ONU celebrará una reunión de alto nivel para adoptar una nueva declaración política sobre el VIH.

Esa declaración se presenta como la última gran hoja de ruta internacional antes de 2030, fecha en la que la comunidad internacional se comprometió a poner fin al sida como amenaza para la salud pública.

“Si no actuamos, corremos el riesgo de aniquilar décadas de progreso duramente ganado”, advirtió Winnie Byanyima.



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