Malvinas, Argentina: últimos combates por las islas
Allí se encontraban las dos compañías restantes del Regimiento de Infantería 7, junto a una batería antiaérea. Al este seguían apoyando la compañía B del Regimiento de Infantería 6, la compañía A del Regimiento de Infantería 3, el Escuadrón de Caballería 10 y una sección del Regimiento 4.
También permanecían parte de los Regimientos 3 y 6 al este de Puerto Argentino y el Regimiento de Infantería 25, ya disminuido, en la defensa del aeropuerto.
El 13 de junio, la Aviación del Ejército realizó vuelos de reconocimiento con helicópteros Agusta A-109 y Bell UH-1H para ubicar baterías de artillería británicas.
Las piezas ya estaban al alcance de la artillería propia, por lo que durante todo el día se registró un duelo entre los cañones de ambos bandos.
Además, el último helicóptero Chinook en las islas fue utilizado para trasladar al personal remanente del Regimiento de Infantería 4 desde el cerro Twelve O’Clock hasta Wireless Ridge.
Los Nenes
Conscientes de que los británicos preparaban el asalto final a Puerto Argentino y tras ubicar su puesto de comando en la zona de Monte Kent, la Fuerza Aérea Argentina decidió lanzar un ataque aéreo.
Fue la última operación del Grupo 5 de Caza. Despegaron las escuadrillas Nene y Chispa. La primera estaba integrada por el capitán Zelaya, los tenientes Gelardi y Cervera, y el alférez Dellepiane.
La segunda la componían el capitán Varela, los tenientes Roca y Mayor, y el alférez Moroni. Zelaya debió regresar, por lo que ambas escuadrillas quedaron bajo el mando de Varela.
Los aviones se aproximaron por el noroeste de Gran Malvina y comenzaron a volar sobre las islas, con apoyo de radar desde Puerto Argentino, que les informaba la posición de los Sea Harrier en la zona.
Al pasar sobre la isla Soledad viraron al sur y atacaron el blanco. Lanzaron bombas sobre posiciones británicas identificadas por Varela, entre ellas varios helicópteros Sea King.
Al menos uno resultó dañado por Cervera y Dellepiane, mientras que dos Gazelle y un Scout también sufrieron daños. Aunque recibieron el lanzamiento de dos misiles, ninguno impactó.
El avión de Dellepiane sufrió una gran perforación en uno de los tanques suplementarios, posiblemente por esquirlas de las bombas del avión que iba delante, además de impactos de armas livianas. Regresó con pérdida de combustible.
El KC-130H Hércules de reabastecimiento tuvo que acercarse a las islas para buscarlo. Finalmente, Dellepiane alcanzó al reabastecedor y volvió a San Julián enganchado a la manguera de combustible.
Mientras tanto, los Chispa habían atacado el puesto de comando de los generales Jeremy Moore y Julian Thompson, quienes se salvaron por poco.
El avión de Varela recibió daños por el fuego antiaéreo, pero pudo regresar al continente.
Wireless Ridge
En la noche del 13 de junio, el 2 PARA británico, apoyado por blindados Scorpion y Scimitar, y por la sección de apoyo del 3 PARA con artillería, avanzó desde el norte sobre las posiciones del Regimiento de Infantería 7 en Wireless Ridge.
El ataque se produjo al este del monte Longdon y al norte de Tumbledown. Tras los combates de la noche del 11 al 12 de junio, el Regimiento 7 estaba muy reducido y solo conservaba dos compañías.
La compañía D del 2 PARA avanzó primero por el oeste del cerro. Poco después lo hicieron las compañías A y B, junto con los blindados, desde el norte.
Los vehículos fueron empleados contra las posiciones de ametralladoras argentinas, que no tenían forma de enfrentarlos.
Al mismo tiempo, los británicos realizaron un fuerte bombardeo de artillería terrestre y naval. La artillería argentina respondió, incluidas las piezas antiaéreas del Grupo de Artillería de Defensa Aérea 101, que disparaba desde la península Camber.
Los morteros de la compañía A del Regimiento de Infantería 3 y de la compañía B del Regimiento de Infantería 6 batían las posiciones británicas en monte Longdon.
Tras ocupar la parte oeste de Wireless Ridge, la compañía D del 2 PARA entró en combate con los blindados Panhard AML90 del Escuadrón de Exploración de Caballería Blindado 10, desplegados en la zona de Moody Brook.
Mientras tanto, las compañías A y B del batallón británico fueron dominando el cerro.
En pleno combate, unidades del SAS, SBS y Royal Marines desembarcaron en Camber para atacar la batería del GADA 101. La respuesta argentina fue con cañoneo antiaéreo, por lo que debieron refugiarse y sufrieron bajas.
Las compañías de Comandos 601 y 602, junto con los comandos del Escuadrón Alacrán de la Gendarmería Nacional, se dirigieron a la península para enfrentar a los británicos.
Como no los encontraron, marcharon para apoyar al Regimiento de Infantería 7.
El Escuadrón de Exploración de Caballería Blindado 10 fue enviado a medianoche para reforzar al regimiento, pero halló a su personal en repliegue. Media hora después, la situación se estabilizó.
Siguió un combate cuerpo a cuerpo de otras dos horas, durante el cual las fuerzas argentinas mantuvieron sus posiciones.
También se enviaron secciones de apoyo de los Regimientos 6 y 25, así como la compañía B de este último, pero no llegaron al lugar por lo anegado del terreno.
A las 2:00, las posiciones más adelantadas en Wireless Ridge comenzaron a replegarse. A las 3:00, los británicos retomaron el ataque y envolvieron a las fuerzas argentinas que seguían en la cima.
A las 4:20 se ordenó a la compañía A del Regimiento de Infantería 3 contraatacar. Después recibió la orden de ocupar una posición de bloqueo en la zona de Moody Brook, pero dos de sus secciones no recibieron el mensaje y llegaron a la cima del cerro.
Allí entraron en combate con los británicos y luego se replegaron, ya que no quedaban otras fuerzas argentinas en Wireless Ridge.
A las 4:50 se ordenó la retirada del resto del Regimiento 7 hacia Moody Brook. El movimiento se completó hacia las 5:30, mientras las tropas del Escuadrón de Exploración de Caballería Blindado 10, a pie, también retrocedían ante la presión de la compañía D del 2 PARA.
A las 7:00, Wireless Ridge ya estaba en manos británicas.
En total, el Regimiento 7 perdió 36 hombres y tuvo 152 heridos. En el combate de Wireless Ridge, el Escuadrón de Exploración de Caballería Blindado 10 registró seis muertos y varios heridos, y la compañía A del Regimiento 3, cuatro muertos y 23 heridos.
En monte Tumbledown
Esta altura estaba ocupada por la compañía Nácar del Batallón de Infantería de Marina 5, con la compañía Mar más al sur, pasando monte William, y la compañía Obra al este de Sapper Hill, cerca de la compañía C del Regimiento de Infantería 3.
El 5 de junio, esta última se movió a la zona conocida como Pony’s Pass para retardar al enemigo y luego volvió a su posición original. Eso permitió detectar el movimiento inicial de los Guardias Escoceses, que realizaban una acción de diversión.
Entonces se les dejó avanzar para pedir luego fuego del Grupo de Artillería 3 con cañones de 105 mm. Después actuaron los morteros del batallón, que causaron numerosas bajas y obligaron a los británicos a retirarse rápidamente.
Poco después, cerca de las 22, los Guardias Escoceses iniciaron un ataque contra la compañía Nácar. La intención británica era que, una vez tomado Tumbledown, la unidad de Guardias Nepaleses Gurkhas ocupara monte William y luego los Guardias Galeses avanzaran sobre Sapper Hill.
El primer avance británico se hizo con una compañía apoyada por cuatro blindados de exploración Scorpion. Uno de ellos pisó una mina y quedó fuera de combate.
Luego fueron atacados por la compañía Obra, que los obligó a replegarse con varias bajas. El resto de los Guardias Escoceses avanzó sobre Tumbledown y atacó a la cuarta sección de la compañía Nácar, tras más de una hora de resistencia.
Durante la madrugada, mientras los Guardias Galeses avanzaban por el sur para rodear Tumbledown y llegar a Sapper Hill, fueron detectados por la compañía Obra, que frenó su avance y se replegó a la posición que debía ocupar en Sapper Hill.
Todo el batallón de Guardias Escoceses presionaba a la cuarta sección de la compañía Nácar, que debió retroceder hacia la zona del puesto de mando de la compañía.
La posición comenzó a ser invadida por los británicos, pero el fuego de los morteros del BIM 5 los obligó a replegarse. Eso permitió reorganizar al batallón, que recibió refuerzos de la compañía B del Regimiento de Infantería 6 y preparó a la compañía Mar para un contraataque.
Hacia las 3 de la mañana, los británicos reanudaron el ataque. Fue frenado por las fuerzas del Regimiento 6 y la quinta sección de la compañía Nácar, aunque la cuarta sección recibió el mayor peso del asalto.
Los invasores avanzaron por el norte del cerro pese al fuego de morteros argentino y se lanzaron sobre la cuarta sección, donde se entabló un duro combate cuerpo a cuerpo.
Tras varias horas de combate, a las 6:45 la parte este del cerro cayó en poder británico.
Inmediatamente después, los Guardias Nepaleses avanzaron por el norte para atacar a las secciones restantes de la compañía Nácar, pero fueron frenados por el fuego de morteros, que les causó diez bajas.
Recién a las seis de la mañana los Guardias Galeses sorteaban el campo minado al sur de Sapper Hill.
Al amanecer, el capitán Robacio, jefe del BIM 5, se preparaba para lanzar un contraataque con las compañías Mar y Obra, y con refuerzos del Ejército. Sin embargo, a las 8:15 recibió la orden de detenerse y replegarse a Sapper Hill.
A las 9:00, los invasores tomaron el control de Tumbledown. Robacio ordenó a la tropa en las posiciones de la compañía Mar que se preparara para contraatacar.
Al mediodía se dispuso el cese total de las actividades, en medio de las negociaciones por el cese del fuego. Mientras se replegaban hacia Puerto Argentino, detectaron el movimiento de la séptima sección del 40 Commando de los Royal Marines.
Esa sección había sido transportada en helicópteros Wessex a Sapper Hill, por lo que se abrió fuego sobre ellos. Los dos helicópteros resultaron dañados y hubo bajas británicas.
Esta fue la última acción de combate de la guerra de Malvinas. El BIM 5 tuvo 16 muertos y 45 heridos.








