La fiebre de los minerales críticos reconfigura el comercio: 73 acuerdos en cuatro años y una demanda que se dispara un 350%
El informe Global Trade Update de la UNCTAD describe oportunidades para los países en desarrollo, pero también riesgos profundos. Estos países concentran gran parte de las reservas mundiales de minerales críticos, y África reúne alrededor del 25% del total.
Aun así, la mayoría sigue exportando materias primas, mientras el mayor valor se genera en las plantas de procesamiento de unos pocos países.
La oferta de minerales críticos sigue altamente concentrada. En 2025, la República Democrática del Congo acaparó el 74% de la producción mundial de cobalto. China produjo el 78% del grafito natural.
Australia, Chile y China, juntos, produjeron más del 70% del litio. La mayor asimetría, sin embargo, se da en el refinado y el procesamiento, donde se crea realmente el valor.
China mantiene un papel dominante en el refinado de varios minerales críticos, e Indonesia ya representa el 43% de la capacidad mundial de refinado de níquel. El informe señala que los países en desarrollo ricos en minerales siguen exportando materias primas.
En la conferencia UNCTAD16, la secretaria general de la ONU para Comercio y Desarrollo, Rebeca Grynspan, advirtió: “No podemos repetir los errores del pasado con una explotación sistemática de los países en desarrollo reducidos a la producción de materias primas básicas”.
Un informe sobre Madagascar, también publicado por la UNCTAD, plantea una posible vía. El país africano podría crear al menos 20.000 empleos y abrir nuevas oportunidades industriales si amplía el valor añadido y diversifica su economía.
Según ese estudio, las mujeres representarían aproximadamente el 52% del empleo directo en los sectores prioritarios, especialmente en la confección textil y la industria alimentaria.
La UNCTAD concluye que la transición energética no solo depende del clima, sino también de la seguridad del suministro y del reparto del valor. Una cooperación más coordinada ayudaría a mantener el comercio de minerales abierto, predecible y orientado al desarrollo.
El organismo advierte, además, que un sistema fragmentado de acuerdos, normas y estándares podría elevar costos, dificultar la inversión y presionar a los países en desarrollo a alinearse con un socio en detrimento de otro.








