INTA destacó avances en manejo ganadero con pastoreo rotativo en campos inundables del sur de Chaco, Argentina
El eje de la jornada fue analizar la evolución de un sistema de cría bovina que, en ocho años, pasó de un esquema extensivo tradicional a otro más intensivo, basado en el pastoreo rotativo. El cambio permitió alcanzar cargas promedio de 1,25 equivalentes vaca (E.V.).
Durante la jornada, Daniel expuso el proceso de transformación iniciado en 2018, cuando asumió la gestión de 200 hectáreas familiares, divididas entonces en tres potreros de gran tamaño. Con asesoramiento técnico y trabajo articulado del INTA, avanzó en la subdivisión progresiva del campo con alambrado eléctrico.
Esa tecnología permitió optimizar recursos, reducir costos e implementar un esquema de pastoreo rotativo con mayores tiempos de descanso para los pastizales. Actualmente, el establecimiento cuenta con 18 potreros de entre 1 y 18 hectáreas.
El rodeo permanece en cada potrero un promedio de 3,5 días antes de rotar y vuelve al mismo lote luego de unos 45 días. Ese manejo favorece la recuperación del recurso forrajero y mejora la eficiencia productiva sin suplementación.
Desarrollado íntegramente sobre pastizales naturales en terrenos inundables, el sistema sostiene una producción anual de entre 15.000 y 18.000 kilogramos de terneros. Lo hace aun con las variaciones climáticas que afectan a otros sistemas ganaderos de la región.
La jornada incluyó además una recorrida a campo, en la que los participantes observaron el circuito de rotación de potreros, la distribución de aguadas, la condición corporal y la mansedumbre del rodeo, además de la calidad de la producción obtenida.
El proyecto sigue en mejora continua y apunta a alcanzar en 2027 un total de 29 potreros, ninguno de más de 9 hectáreas. Desde el INTA se valoró la apertura del establecimiento y la disposición de la familia Murcia para compartir su experiencia.








