Un millón de mujeres y niñas pierde acceso a servicios esenciales por recortes a la ayuda internacional
Desde enero de 2025, al menos un millón de mujeres y niñas han perdido acceso a servicios esenciales como consecuencia del mayor descenso anual registrado en la asistencia oficial para el desarrollo.
El informe, basado en respuestas de 855 organizaciones lideradas por mujeres en 52 países afectados por conflictos y crisis, señala que casi nueve de cada diez ya no pueden responder al nivel actual de necesidades. Además, el 84% dice que la demanda de sus servicios sigue aumentando.
“Las organizaciones de mujeres que hoy corren el riesgo de desaparecer están en la primera línea de algunas de las peores crisis humanitarias del mundo”, afirmó la jefa de Acción Humanitaria de ONU Mujeres, Sofia Calltorp.
Dos de cada cinco organizaciones podrían cerrar temporal o definitivamente durante el próximo año si la financiación continúa bajando. El 65% mantiene sus actividades gracias a personal que trabaja sin salario y casi la mitad reporta más agotamiento entre sus equipos.
Al mismo tiempo, el 88% señala un deterioro de la salud mental entre las mujeres y niñas que atiende. ONU Mujeres también advierte que la reducción de recursos coincide con un aumento de la violencia de género.
El 86% de las organizaciones reporta un incremento de este tipo de violencia en las comunidades donde trabaja y el 62% dice que los espacios seguros para mujeres y niñas han desaparecido o se han reducido de forma considerable.
La mitad ha empezado a establecer listas de espera o a rechazar nuevas usuarias por falta de capacidad. Además, el 92% observa un aumento de la pobreza entre las mujeres a las que atiende y el 82% informa de más abandono escolar entre las niñas.
Las primeras afectadas son las mujeres y niñas que viven en comunidades remotas, zonas de conflicto o lugares de difícil acceso. Casi dos tercios de las organizaciones ya han reducido servicios en esas áreas, donde las alternativas son escasas o inexistentes.
El informe añade que hay refugios que cierran, clínicas cada vez más lejanas y familias que dejan de recibir alimentos o asistencia básica. También retroceden la igualdad y el liderazgo femenino.
Una de cada cinco organizaciones ya suspendió programas para fortalecer el liderazgo de las mujeres y promover la igualdad de género. Más de la mitad observa además una menor participación femenina en espacios de liderazgo comunitario y en la toma de decisiones locales.
ONU Mujeres llamó a mantener la inversión en las organizaciones lideradas por mujeres, a las que considera esenciales para responder a las crisis, defender los derechos de las mujeres y contribuir a la recuperación y la construcción de la paz.








