Luis Abinader informa sobre reforzamiento de puentes, escuelas e infraestructura crítica para fortalecer la preparación ante eventos sísmicos
Tras las evaluaciones técnicas realizadas por especialistas, se han intervenido puentes, escuelas y otras obras públicas consideradas de mayor riesgo. Abinader destacó el trabajo de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie), dirigida por el ingeniero Leonardo Reyes Madera.
“Estamos corrigiendo y reconstruyendo infraestructuras donde ha sido necesario”, afirmó.
Indicó que actualmente se ejecutan trabajos de reparación y reforzamiento en alrededor de 50 puentes en todo el país, como parte de un programa preventivo para garantizar la seguridad de la población. Recordó que las evaluaciones técnicas permitieron detectar a tiempo el deterioro del puente de La Vega, antes de su colapso.
“Habíamos prohibido el tránsito porque ya habíamos realizado las investigaciones correspondientes y, gracias a Dios, se actuó a tiempo”, señaló.
Agregó que también han sido intervenidos el puente Francisco del Rosario Sánchez, el puente de La Barquita y varios pasos a desnivel con condiciones estructurales que requerían atención.
En materia educativa, explicó que los esfuerzos se concentran en edificaciones ubicadas en zonas de mayor riesgo sísmico, especialmente en las proximidades de la falla Septentrional, una de las más activas del país.
Como parte de esas acciones preventivas, informó que entre 40 y 50 escuelas han sido desalojadas por presentar condiciones estructurales que hacían necesaria su intervención. “Hemos tomado decisiones para mejorar esas escuelas y garantizar la seguridad de estudiantes, docentes y personal administrativo”, expresó.
El mandatario precisó que ningún país puede afirmar que está completamente preparado para enfrentar un terremoto de gran magnitud. Sin embargo, sostuvo que la República Dominicana ha adoptado las medidas técnicas recomendadas para fortalecer la resiliencia de sus infraestructuras.
Añadió que una de las principales áreas de atención son las edificaciones construidas antes de la entrada en vigor del código sísmico nacional, en 1979, cuando aún no existían normas obligatorias de diseño antisísmico. “Las construcciones anteriores a esa fecha son las que requieren mayor atención y ahí estamos concentrando buena parte de nuestros esfuerzos”, indicó.
Abinader reiteró que continuará la aplicación de las recomendaciones de los organismos especializados para fortalecer la infraestructura pública y reducir los riesgos ante posibles eventos naturales, con el objetivo de proteger la vida de los ciudadanos y garantizar instalaciones más seguras en todo el territorio nacional.








