Conflicto en Oriente Medio podría empujar a 23 millones de niños más a la pobreza
La agencia señala que las interrupciones del comercio internacional, en especial tras el cierre del estrecho de Ormuz, han encarecido productos esenciales y reducido la capacidad de millones de familias para cubrir necesidades básicas. Los niños de hogares con menos recursos son los más expuestos.
“Los niños están pagando el precio de la escalada del conflicto en Oriente Medio, incluso aquellos que viven muy lejos de la región”, afirmó la directora ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell. “El aumento del costo de los alimentos y la educación está haciendo que muchas familias ya no puedan permitírselos”.
UNICEF advierte que el impacto va más allá del bolsillo. Cuando los ingresos no alcanzan, muchas familias compran menos alimentos, retrasan la atención médica, sacan a sus hijos de la escuela o recurren a estrategias de supervivencia que pueden afectar su desarrollo durante toda la vida.
La organización plantea dos escenarios: si el impacto económico es moderado, 18,3 millones de niños caerían en la pobreza. Si la crisis se agrava y se prolonga, la cifra podría subir a 23,4 millones. Asia y África concentrarían alrededor del 80% del aumento.
El informe cita casos concretos. En Somalia, el precio del combustible se duplicó en pocos días, lo que también encareció los alimentos, el agua y la ayuda humanitaria. En Etiopía, el diésel subió un 31%, y en Bangladesh el alza del arroz, las lentejas y otros básicos amenaza con empujar a 1,2 millones de personas más a la pobreza.
UNICEF añade que el problema no se limita a quienes ya son pobres. Alrededor de 82 millones de niños viven apenas por encima de la línea de pobreza, por lo que un aumento pequeño del costo de vida podría hacer que sus familias caigan rápidamente en esa situación.
La agencia sostiene que la respuesta no puede limitarse a contener los precios. También considera necesario proteger servicios esenciales como salud, educación, nutrición y protección social, además de ampliar las ayudas económicas para familias con niños y garantizar una asistencia rápida ante nuevas crisis.








