Publicada el: 21 de septiembre de 2026 :: 8:53 am

El colapso de la atención primaria en Somalia pone en riesgo la vida de miles de niños y niñas

El colapso de la atención primaria en Somalia pone en riesgo la vida de miles de niños y niñas

Los servicios sanitarios y nutricionales se están cerrando en toda la región de Mudug, en el centro de Somalia. Esto está dejando a niños y niñas sin tratamiento cerca de sus hogares y provocando que lleguen al hospital en estado extremadamente crítico.

Médicos Sin Fronteras (MSF) pide a donantes, agencias de la ONU y autoridades sanitarias que restablezcan y amplíen el tratamiento nutricional en la atención primaria en toda la región.

La unidad de hospitalización para la desnutrición que MSF apoya en el Hospital Regional de Mudug, en Galkayo, tiene 28 camas. Desde principios de abril de 2026 ha funcionado por encima de su capacidad.

Ante la elevada demanda, el equipo siguió admitiendo menores aunque la unidad estaba llena. A finales de mayo, llegó a haber dos niños por cada cama disponible.

Entre enero y julio, fueron ingresados 1.389 niños y niñas para tratamiento hospitalario por desnutrición aguda y complicaciones médicas. De ellos, 809 presentaban desnutrición grave.

Entre mayo y julio, 1.322 menores fueron admitidos en tratamiento ambulatorio por desnutrición, frente a los 788 registrados en los mismos tres meses de 2025. El aumento fue de casi el 60%.

La mayoría de estos menores ya había buscado atención médica en otros lugares. En una semana de junio, 10 de los 11 niños ingresados por primera vez habían acudido antes a un centro de salud cercano a su domicilio.

Sus familias tuvieron que llevarlos al hospital apoyado por MSF porque allí no había medicamentos ni leche terapéutica, o porque el menor no mejoraba.

Sabrin Ahmed viajó 12 horas en coche desde Abudwak, a unos 270 kilómetros, después de que un médico local le dijera que no podía tratar a su hijo de 11 meses y de que supiera que la leche terapéutica que necesitaba se había agotado.

“Cuando estos niños llegan hasta nosotros, no solo están desnutridos. Además padecen neumonía, sarampión o difteria, lo cual dificulta mucho más el tratamiento y aumenta el riesgo de muerte”, dijo Emmanuel Omale, coordinador de proyectos de MSF en Somalia.

“Llegan tarde porque no cuentan con atención médica cerca de sus casas. Una sala de hospitalización es el último eslabón de una cadena. No puede sustituir al resto”, añadió.

El plan de respuesta humanitaria de Somalia se redujo a 852 millones de dólares para 2026 y, según la OCHA, en julio aún no se había financiado ni siquiera un tercio de esa cifra.

Mientras tanto, el Programa Mundial de Alimentos recortó la ayuda alimentaria de emergencia que prestaba a más de 2 millones de personas a poco más de 600.000. Además, han cerrado más de 70 centros de salud en Puntlandia, uno de los estados federados de Somalia que abarca la parte norte de Mudug.

Las lluvias estuvieron muy por debajo de la media en Mudug durante 2026 y las familias dedicadas al pastoreo se desplazaron en busca de agua y pastos, lo que las alejó aún más de los centros que siguen operativos.

MSF reclama restablecer y ampliar el tratamiento nutricional en la atención primaria de salud en toda la región de Mudug. Eso implica disponer de tratamientos hospitalarios y ambulatorios eficaces cerca de donde viven las familias, junto con un suministro continuo de alimentos terapéuticos y medicamentos esenciales.

La organización afirma que los niños y niñas tratados a tiempo en su propio distrito pueden evitar que su estado empeore y acabar necesitando una cama de hospital.

MSF seguirá admitiendo y tratando a todos los menores con desnutrición aguda que lleguen al Hospital Regional de Mudug y buscará ampliar su capacidad. Pero advierte de que una sala de urgencias no puede sustituir a un sistema sanitario.



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