Publicada el: 21 de septiembre de 2026 :: 9:48 am

A cuatro años de 2030, los Objetivos de Desarrollo Sostenible siguen rezagados

A cuatro años de 2030, los Objetivos de Desarrollo Sostenible siguen rezagados

Desde que los países adoptaron en 2015 la Agenda 2030, cerca de 1.000 millones de personas han obtenido acceso a agua potable gestionada de forma segura y 1.200 millones a servicios de saneamiento.

La electricidad llega ahora al 92% de la población mundial, frente al 87% de hace una década, y el acceso a internet pasó del 40% al 74%.

Pese a esos avances, aún no se alcanza la meta de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). De las 139 metas para las que hay datos suficientes, el 36% va bien encaminado o muestra un progreso moderado, mientras que casi la mitad avanza demasiado lento y un 15% está por debajo de los niveles de 2015.

“El progreso nunca fue automático”, recordó el secretario general de la ONU, António Guterres, durante el Momento ODS, celebrado en la sede de Naciones Unidas en Nueva York antes de la semana de alto nivel de la Asamblea General.

“Se consiguió gracias a la determinación de personas, comunidades y países”, afirmó.

Benín fue uno de los ejemplos presentados en el encuentro. En la última década, el país de África Occidental ha aumentado sus ingresos internos en el equivalente al 0,5% del producto interior bruto cada año y en 2021 emitió el primer bono africano vinculado a los ODS.

Parte de esos recursos se destinó a educación y agua potable. En apenas cinco años, la proporción de la población con acceso a agua potable pasó del 40% al 80%, según explicó Aristide Medenou, ministro de Cooperación Económica del país.

Una zona industrial inaugurada en 2021 también ha generado unos 25.000 empleos.

“Si un país no es capaz de aumentar sus ingresos internos, no puede avanzar en la implementación de los ODS”, afirmó Medenou, quien sostuvo además que tampoco será posible sin la participación del sector privado.

Los avances conviven, sin embargo, con grandes brechas. En 2025, unos 2.100 millones de personas sufrían inseguridad alimentaria, mientras una de cada diez seguía en situación de pobreza extrema.

El déficit anual de financiación para alcanzar los ODS asciende a unos cuatro billones de dólares. Al mismo tiempo, la asistencia oficial para el desarrollo cayó un récord del 23% en 2025.

En numerosos países, el pago de la deuda ya consume más recursos que algunos servicios sociales.

“Para muchos de nosotros, la sostenibilidad es una cuestión de vida o muerte”, afirmó el presidente de la Asamblea General, Khalilur Rahman.

A ello se suma el cambio climático. Las políticas actuales sitúan al planeta en una trayectoria de calentamiento muy superior al objetivo de 1,5 °C fijado en el Acuerdo de París, con consecuencias especialmente graves para los países y comunidades con menor capacidad de respuesta.

Guterres advirtió de que el avance hacia los objetivos enfrenta ahora “fuertes vientos en contra”, entre ellos los conflictos, el debilitamiento de la cooperación internacional, la crisis climática, los retrocesos en los derechos de las mujeres y las niñas y las dificultades de muchos países para acceder a financiación.

Al mismo tiempo, recordó que las políticas impulsadas durante la última década han contribuido a reducir la mortalidad materna e infantil, evitar millones de nuevas infecciones por VIH y ampliar el acceso a la educación, la protección social y las energías renovables.

“Las promesas que se hicieron al adoptar los Objetivos no se están cumpliendo”, afirmó. “Es hora de cumplirlas”.

El secretario general pidió acelerar las inversiones en salud y educación, avanzar hacia una transición justa a las energías renovables, ampliar el alivio y la financiación de la deuda para los países en desarrollo y aprovechar nuevas tecnologías, incluida una inteligencia artificial utilizada de forma responsable.

También insistió en que la paz es una condición indispensable para el desarrollo sostenible.

Durante el encuentro, jóvenes representantes reclamaron a los países que recuperen la urgencia con la que aprobaron la Agenda 2030 hace once años.

“Ustedes hicieron esta promesa”, dijo Suzuka Nakamura, una de las Jóvenes Líderes de la ONU para los ODS. “Les estamos pidiendo que la cumplan”.

Para Nakamura y Adelin Pierre, de Haití, la cercanía de 2030 no debería ser una razón para abandonar los objetivos, sino para acelerar los esfuerzos.

“Todavía hay tiempo para actuar, pero tenemos que avanzar juntos”, afirmó Nakamura. “Nosotros no estamos renunciando a los ODS, y ustedes tampoco deberían hacerlo”.



Deja un comentario