Presidente Luis Abinader, de República Dominicana, recibe la Insignia de Oro de Americas Society
La distinción también tomó en cuenta su papel en la recuperación económica dominicana, su defensa de la democracia y su promoción de la cooperación regional, en particular en seguridad e integración económica.
La ceremonia se celebró en la sede de Americas Society, en Nueva York, con la presencia de la primera dama Raquel Arbaje, sus hijas Esther Patricia y Adriana Margarita Abinader Arbaje, y el canciller Víctor “Ito” Bisonó.
Susan Segal, presidenta y CEO de Americas Society/Council of the Americas, y Andrés Gluski, presidente de la junta directiva, entregaron la distinción al mandatario.
Tras recibirla, Abinader dijo que ha asumido su gestión como el cumplimiento del deber para el que fue elegido por el pueblo dominicano.
Recordó que el país ha enfrentado momentos difíciles por la pandemia de COVID-19, la invasión rusa a Ucrania, el alza de las materias primas, la guerra con Irán, la situación de Haití y las nuevas tarifas internacionales.
Pese a ese contexto, sostuvo que el crecimiento de la República Dominicana se consolida en 4.5 % y proyectó que podría ubicarse entre los primeros de Latinoamérica.
El mandatario afirmó que el crecimiento económico debe traducirse también en mejores indicadores sociales. Señaló que la subalimentación pasó de 8.7 % a menos de 2.5 %, lo que situó al país entre los referentes regionales en hambre cero.
También destacó la reducción de la pobreza monetaria, que dijo era de 26 % en 2019 y se ubicó en 14.5 % en el promedio del primer semestre de este año.
Abinader agregó que esa mejora es clave para el desarrollo, la inversión y la paz social. Añadió que la estabilidad ha favorecido niveles récord de inversión extranjera, que este año superarían los 5,200 millones de dólares.
En el plano turístico, proyectó que el país cerrará el año con casi 12.4 millones de visitantes. Afirmó que, después de México, República Dominicana es el país de Latinoamérica que más turistas recibe.
También resaltó el crecimiento de las zonas francas y de las exportaciones, valoradas en alrededor de 16,000 millones de dólares. Como ejemplo, mencionó las academias de los 30 equipos de Grandes Ligas, las exportaciones de cigarros y los envíos de dispositivos médicos y equipos electrónicos.
El jefe de Estado añadió que el país exporta casi 3,000 millones de dólares en dispositivos médicos y unos 800 millones en equipos electrónicos, lo que, según dijo, refleja un avance hacia niveles medios de tecnología.
Abinader afirmó además que su administración tiene estrategias para la inteligencia artificial y el ensamblaje de semiconductores, con el objetivo de abrir nuevos nichos y áreas de negocio.
También sostuvo que la orientación de su gestión está centrada en la inversión, la creación de empleos y el desarrollo empresarial.
Al referirse a su legado, destacó el fortalecimiento de la democracia y recordó la reforma constitucional de 2024. Explicó que fue modificada para hacer más difícil optar por un tercer período presidencial.
El mandatario consideró que dos períodos y no más fortalecen la democracia dominicana y la latinoamericana. Añadió que uno de los principales riesgos para los sistemas democráticos surge cuando un presidente intenta permanecer indefinidamente en el poder.
Sobre Nicaragua, Abinader recordó que se pronunció recientemente tras el anuncio de que ya no se permitirían partidos políticos. Sostuvo que ese tipo de situaciones no debe permitirse en América Latina.
Aseguró que se debe seguir defendiendo la democracia y apoyar a esos pueblos, porque —dijo— los dictadores suelen hablar de autodeterminación. Añadió que siempre se necesita ayuda internacional.
Al final, el mandatario afirmó que seguirá trabajando en favor de la democracia, los negocios y las políticas que, a su juicio, impulsan el progreso. También reconoció el papel del sector privado y de las inversiones en los resultados del país.
Segal señaló que el liderazgo de Abinader ha tenido un impacto transformador no solo en República Dominicana, sino también en la región.
Gluski, de su lado, destacó la recuperación económica tras la crisis de la pandemia, el refuerzo del sistema democrático con la reforma constitucional de 2024 y la cooperación con otros países en seguridad y cadenas de suministro más resilientes.
La Insignia de Oro se concede a jefes de Estado democráticamente elegidos cuyo trabajo ha tenido un impacto profundo y duradero en su país, en la vida de sus habitantes y en el progreso de la región.








