La situación en Gaza, entre las principales razones por las que los españoles incluyen a MSF en su testamento
La situación en Gaza ha sido uno de los principales detonantes. Es el caso de Loli, residente en Vitoria, que siguió la guerra con indignación y decidió incluir a MSF en su testamento.
Primero aumentó su cuota de socia y después fue al notario. “Ya que yo no puedo estar allí físicamente, al menos puedo apoyar a la gente que sí está”, explica.
Pedro González, cántabro de 73 años, y su mujer, socios de MSF desde hace más de una década, tomaron una decisión similar hace unos meses. “Nos emocionó ver cómo MSF seguía presente en Gaza en los momentos críticos”, señala.
Maite Alzueta, responsable de Testamento Solidario en MSF, afirma que la situación en la Franja ha sido muy relevante tanto el año pasado como en 2026. Muchas personas la mencionan como motivo para incluir a la organización en sus testamentos.
Según Alzueta, esta figura legal gana popularidad. Cada vez más personas llaman para informar de que dejarán parte de sus bienes a MSF o para pedir información sobre esta opción.
En el primer semestre de 2026, el número de confirmados subió un 16% respecto al periodo anterior. El de interesados, personas que contactan proactivamente para pedir información, se duplicó. En 2025, MSF ingresó 10,4 millones de euros por esta vía.
Además de la labor en Gaza, los testadores citan la transparencia, el trabajo médico-humanitario y la independencia de la organización. Más del 99% de sus ingresos proviene de fuentes privadas.
Gemma Rull, de 67 años, destaca precisamente esa independencia. Dice que durante la guerra de Bosnia vio de primera mano cómo MSF atendía a todos los pacientes siguiendo el principio de no discriminación.
“Otras entidades tomaban partido y solo ayudaban a los suyos. MSF no”, recuerda. También Mónica Lapeyra, catalana de 60 años, valora que la organización preste asistencia médica allí donde más se necesita.
Lapeyra quiere respaldar esa labor a través del testamento solidario. “Me parece maravillosa la idea de que, cuando yo no esté, el fruto de mi esfuerzo servirá para sostenerla”, afirma.
Hacer un testamento solidario es un trámite sencillo. Basta con pedir cita en una notaría e indicar cómo se quiere repartir el patrimonio entre familiares u organizaciones, explica Alzueta. El coste ronda los 50 euros.
No es necesario que las ONG sean las únicas herederas ni tener un patrimonio elevado. Se puede incluir a tantos familiares u organizaciones como se desee.
MSF señala que el perfil más común del testador solidario es el de una persona de unos 68 años y sin descendientes. No hay diferencias notables entre hombres y mujeres.
Gran parte de quienes hacen este gesto ya colaboraban antes con la organización, como socios o mediante donaciones puntuales. Aun así, el 22,5% nunca había contribuido con MSF.
Por provincias, Madrid destaca como la zona donde se han firmado más testamentos solidarios a favor de MSF. En el primer semestre de 2026, los confirmados se duplicaron respecto al mismo periodo de 2025. Detrás figuran Barcelona, Valencia, Bizkaia y Cantabria.
También destacan las subidas en la Comunidad de Madrid, con un aumento del 100%, Andalucía (36%), País Vasco (30%), Galicia y Aragón.
MSF forma parte de la iniciativa www.haztestamentosolidario.org, una campaña informativa sobre herencias y legados solidarios que busca informar a la sociedad española sobre la importancia de hacer testamento y de colaborar con una o varias causas mediante una donación.








