Se crea el Servicio Nacional de Atención Residencial para transformar y elevar la calidad de los hogares de paso y centros de protección
La nueva institución tendrá a su cargo la gestión, operación y prestación de programas de atención residencial para niños, niñas y adolescentes bajo medidas de protección. El decreto establece que el servicio deberá actuar con enfoque en el interés superior del menor, la excepcionalidad y la temporalidad.
Según la disposición, el Senar desarrollará sus funciones en el marco de una delegación extrajerárquica e intersubjetiva acordada con el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani), que conservará su papel como ente rector del Sistema Nacional de Protección y supervisor técnico del nuevo organismo.
El servicio operará con criterios de separación de perfiles según edad, sexo, etapa de desarrollo, nivel de riesgo y necesidades específicas de salud física o mental. También coordinará acciones con el Ministerio de Salud Pública y el Servicio Nacional de Salud (SNS) para la atención integral, el tratamiento clínico y la habilitación psicosocial de los menores acogidos.
Para su puesta en marcha, la norma crea de forma temporal una Comisión de Transición e Implementación, integrada por representantes del Ministerio de la Presidencia, que la coordinará, así como de los ministerios de Administración Pública, Hacienda, Vivienda y Edificaciones, Justicia y Salud Pública, además del SNS, el Conani y la dirección ejecutiva del Senar.
La comisión deberá diseñar la nueva red nacional de servicios residenciales y ejecutar un plan estratégico que prevé ampliar en al menos 30 % la capacidad instalada del sistema de atención residencial para 2027. El Senar iniciará sus operaciones el 1 de enero de ese año y mantendrá la continuidad de los servicios existentes, así como la protección jurídica de los expedientes y del personal involucrado.








