Médicos dicen que no pueden detener el genocidio; líderes mundiales destacan la posibilidad de intervención
Una evacuación urgente ordenada para la Ciudad de Gaza antes de una ofensiva terrestre anunciada por el ejército israelí ha generado preocupaciones de que más de un millón de personas queden expuestas a ataques y bombardeos, según Médicos Sin Fronteras (MSF). La organización advierte que la salida será extremadamente difícil para ancianos, enfermos graves, mujeres embarazadas y heridos, y que quienes permanezcan podrían enfrentarse a condiciones de vida aún más precarias.
MSF subraya que la población que intenta huir lo hará bajo intensos bombardeos y que incluso quienes consigan llegar a zonas del centro y sur de Gaza podrían encontrarse sin seguridad ni servicios básicos. La organización describe la situación como una catástrofe humanitaria y, en sus palabras, como la destrucción sistemática de un pueblo, atribuyendo estas acciones a una ofensiva militar en curso.
Según cifras del Ministerio de Salud de Gaza citadas por MSF, más de 64.000 personas han sido asesinadas, entre ellas unos 20.000 menores de edad. La organización señala que el número real podría ser mayor, dado que hay víctimas bajo escombros de hospitales, escuelas y viviendas.
MSF indica además que no existe un lugar seguro en Gaza y señala ataques a trabajadores sanitarios, periodistas y hospitales. La organización afirma que se están empleando armas de alta intensidad en zonas urbanas densamente pobladas y que estas operaciones han resultado en lesiones graves entre la población refugiada en tiendas de campaña.
La entidad denuncia que las autoridades israelíes han atacado el sistema sanitario de Gaza, bombardeando hospitales y instalaciones médicas, lo que, según MSF, pone en riesgo a pacientes y personal sanitario y podría constituir crímenes de guerra. Los pocos hospitales que quedan están desbordados y con escasez de suministros.
MSF señala la detención del cirujano ortopédico Dr. Mohammed Obeid desde octubre de 2024 y señala que 12 de sus colegas han sido asesinados; en total, la organización estima que más de 1.500 trabajadores sanitarios han perdido la vida en el marco del conflicto. La escasez de agua y de combustible agrava las condiciones sanitarias y de salubridad en Gaza, según la organización, que añade que la hambruna, impuesta en parte por restricciones de suministro, ha contribuido a desnutrición entre mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.
MSF señala que la ayuda alimentaria y médica disponible ha sido limitada y que la interrupción de servicios básicos ha provocado enfermedades y muertes evitables, especialmente entre niños desnutridos. La organización también describe una escalada de violencia en Cisjordania y señala que la ayuda internacional continúa siendo insuficiente para garantizar la protección de instalaciones médicas y trabajadores sanitarios.
La organización llama a un alto el fuego inmediato, al levantamiento del asedio y a la apertura de corredores para la entrega de ayuda humanitaria independiente. Además, solicita protección para instalaciones médicas y personal sanitario, cese de las órdenes de evacuación forzada y apertura de fronteras para permitir la salida de personas que lo deseen y la atención médica de quienes necesiten atención especializada, con un marco que garantice el retorno seguro cuando las condiciones lo permitan.
MSF señala que, a casi dos años de la escalada de violencia, las decisiones políticas de la comunidad internacional deben avanzar para detener las atrocidades y garantizar la entrega de ayuda de manera amplia y sin obstáculos. La organización indica que hay discusiones en curso entre distintos gobiernos y enfatiza la necesidad de medidas políticas, diplomáticas y económicas para frenar la violencia y proteger a la población de Gaza.








