Ofensiva en Ciudad de Gaza: bombardeos y ataques en varias zonas de la ciudad
La situación en Ciudad de Gaza se ha deteriorado gravemente, según lo informado por Médicos Sin Fronteras (MSF). Aseguran que desde que se anunció una ofensiva, los ataques se han extendido a todos los barrios y se registran operaciones durante el día y la noche, con bombardeos y presencia de tropas en distintas zonas. El personal sanitario advierte que, aunque algunos hospitales permanezcan abiertos, el acceso seguro a estos centros es cada vez más difícil, y la población continúa desplazándose hacia el sur ante la falta de lugares seguros.
MSF detalla que, en la última semana, decenas de miles de personas han abandonado Ciudad de Gaza con destino a la zona sur de la Franja. En la práctica, el sur “está ya lleno de gente, los servicios para toda la población son muy limitados y no hay espacio físicamente para acoger a casi un millón de personas que vive en Ciudad de Gaza”, indicó la organización. “La guerra puede parar muchas cosas, pero no puede parar un embarazo, un parto ni enfermedades”, subrayó Esperanza Santos, coordinadora de emergencias de MSF en Gaza.
La organización señala que muchos pobladores inicialmente intentaron mover pertenencias y llevar a sus familias hacia zonas más seguras, pero que, en los últimos días, se ha observado una salida masiva sin un rumbo claro. Se describe un paisaje marcado por tiendas improvisadas, caravanas de camiones y personas buscando refugio, con precios de terrenos y alquileres que se vuelven inasequibles para las familias que llegan al sur. “La playa y otras zonas del sur ya están ocupadas”, detalló MSF sobre las condiciones de vivienda temporal para quienes huyen.
Respecto al acceso a servicios de salud, MSF indicó que, si bien algunos hospitales siguen funcionando, el principal obstáculo es la seguridad de llegar a ellos. “Los caminos no son seguros”, afirmó la organización, que reiteró su compromiso de mantener el apoyo a hospitales, estructuras de salud y clínicas. Aun cuando se preserve la operatividad, los servicios ambulatorios se han reducido debido a la interrupción del acceso y al éxodo de personal y pacientes. En paralelo, la necesidad de partos y atención neonatal persiste, sin que ello disminuya a pesar de la crisis.
Testimonios recogidos por MSF reflejan la presión emocional y la inseguridad a la que se enfrentan las familias. Fayez Al Barawi, médico de MSF, describió que, “de día y de noche, el sonido de los bombardeos es constante” y que deben huir durante la noche para refugiarse en las calles. In’am Masoud, madre de un paciente de MSF, narró que el desplazamiento es una carga enorme y que no siempre hay lugar para recibir a su hijo herido. Sahar Al Masri, también madre de un paciente, expresó la duda de adónde ir si deben desplazarse nuevamente ante la imposibilidad de encontrar atención médica para su hijo.
En las declaraciones, MSF reiteró que, pese a las evacuaciones y al deterioro de las condiciones, continúa trabajando para apoyar a hospitales y al personal sanitario y mantener la capacidad de prestar servicios médicos en Ciudad de Gaza. La organización destacó que, pese a la congestión y a la escasez de recursos en el sur, siguen intentando garantizar, dentro de lo posible, la continuidad de la atención médica para quienes permanecen en la zona.
Como cierre, MSF señaló que, de momento, no hay indicios de que la situación vaya a mejorar a corto plazo y reiteró la necesidad de una respuesta internacional que permita detener la violencia y garantizar el acceso seguro a servicios de salud y a refugio para la población. “Ojalá el mundo despierte y consigamos entre todos encontrar la manera de parar esta barbarie”, concluyó la organización, destacando que la situación en Ciudad de Gaza continúa siendo grave para quienes permanecen en la zona. En cuanto a próximos pasos, MSF indicó que mantendrá su apoyo a hospitales y personal sanitario y que seguirá evaluando las necesidades para adaptar su respuesta humanitaria.








