Publicada el: 24 de septiembre de 2025 :: 8:01 am

Mozambique: se concluye la emergencia por desplazamiento masivo en Chiure

Mozambique: se concluye la emergencia por desplazamiento masivo en Chiure

Entre el 24 de julio y el 3 de agosto, un desplazamiento masivo de personas, principalmente hacia la localidad de Chiure, se desencadenó tras una serie de ataques de grupos armados no estatales. La provincia de Cabo Delgado fue escenario de la mayor ola de desplazamientos repentinos desde principios de 2024, con unas 425.000 personas desplazadas aún en la región, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

El sistema de salud local del distrito de Chiure, debilitado por casi ocho años de conflicto y ciclones recurrentes, no pudo hacer frente a la repentina afluencia de personas. De los 16 centros de salud gestionados por el distrito, solo cinco estaban plenamente operativos en ese momento.

En respuesta, entre el 31 de julio y el 5 de septiembre, Médicos Sin Fronteras (MSF) desplegó clínicas móviles en campamentos de tránsito, en coordinación con el Ministerio de Salud, y brindó más de 4.500 consultas médicas a adultos y niños. Los equipos abordaron casos de malaria, desnutrición, enfermedades cutáneas, respiratorias y diarreicas, y también ofrecieron consultas prenatales a mujeres embarazadas, muchas de las cuales accedían por primera vez a este tipo de atención, dado que los centros de origen en Chiure eran inaccesibles o no estaban funcionando.

MSF suministró 885.000 litros de agua potable, instaló 10 letrinas y construyó 10 duchas y puntos de lavado de manos para prevenir brotes de enfermedades transmitidas por el agua. Además, 4.000 personas participaron en sesiones grupales de salud mental.

“Cuando llegamos, la situación era muy caótica”, afirmó Ana Mafalda, responsable de actividades de enfermería de MSF. “La gente estaba dispersa entre diferentes campos de tránsito, buscando desesperadamente a sus familiares. En el punto álgido, realizamos más de 100 consultas diarias solo para pacientes adultos, lo que significaba que teníamos poco tiempo para cada paciente”.

Las actividades se centraron primero en los campos de tránsito de Namissiri y Micone y, posteriormente, en Maningane y Megaruma, donde fueron reubicadas las personas desplazadas. A finales de agosto, algunas familias comenzaron a regresar a sus comunidades de origen o fueron trasladadas desde los campos temporales a centros de reasentamiento regulares en Chiure. “Algunas de las personas que siguen allí temen no poder regresar nunca a su casa. Otras intentan regresar solo para comprobar cómo están sus hogares y pertenencias, o para cosechar verduras en sus huertos para tener algo de comer”, dijo Mafalda. “La gente vive en un estado permanente de incertidumbre e inseguridad”.

Si bien la situación en Chiure se ha calmado por el momento, Cabo Delgado continúa sufriendo ataques. A principios de septiembre, la violencia en Mocímboa da Praia provocó varias muertes y desplazó a cientos de personas hacia Mueda y aldeas del interior. Aunque no se ha precisado la magnitud del desplazamiento, se mantiene un monitoreo constante.

“Dar asistencia médico-humanitaria adecuada en este contexto tan volátil es cada vez más difícil”, señaló Sebastián Traficante, responsable de operaciones de MSF en Mozambique. “La inseguridad y los ataques suelen interrumpir la atención médica en algunas zonas y generar nuevos desplazamientos en otras, lo que desbordea los sistemas locales. Esta crisis de larga duración está lejos de terminar y es crucial que las organizaciones humanitarias mantengan la capacidad de responder de forma rápida y coordinada a las necesidades emergentes”.