Publicada el: 25 de septiembre de 2025 :: 7:59 am

Médicos dicen que no pueden detener el genocidio; líderes mundiales dicen que sí pueden actuar

Médicos dicen que no pueden detener el genocidio; líderes mundiales dicen que sí pueden actuar

Una evacuación urgente de más de un millón de personas en Gaza se ha ordenado en el marco de una próxima ofensiva terrestre, según indicó Médicos Sin Fronteras (MSF). La organización señala que para muchos es imposible abandonar sus hogares, entre ellos ancianos, personas con lesiones graves, mujeres embarazadas y pacientes hospitalizados, lo que —afirma— podría dejar a estas poblaciones en condiciones de vulnerabilidad extrema.

MSF advierte que la salida de las personas se produciría en medio de intensos bombardeos y que quienes logren escapar podrían llegar a zonas densamente pobladas del centro y sur de Gaza, donde, subraya la organización, las condiciones de seguridad y de acceso a servicios básicos no están garantizadas. La entidad describe la situación como una catástrofe que agrava años de violencia y deterioro humanitario.

La organización afirma haber observado, desde etapas anteriores del conflicto, ataques a civiles, personal sanitario y periodistas, y sostiene que el sistema de salud de Gaza está bajo presión extrema ante ataques que, según MSF, han limitado el funcionamiento de hospitales y la disponibilidad de suministros. En ese marco, MSF recalca la necesidad de proteger a trabajadores sanitarios y lugares médicos y de garantizar el acceso humanitario sin trabas.

MSF señala que, al menos, 1.500 trabajadores sanitarios han sido víctimas de ataques y que 12 de sus colegas han muerto. La organización también indica que el conflicto ha contribuido a una crisis sanitaria más amplia, con escasez de agua y alimentos y un acceso limitado a suministros médicos, lo que, en su evaluación, aumenta el riesgo de enfermedades y complicaciones para poblaciones vulnerables, incluidas mujeres embarazadas y niños.

Además, MSF describe restricciones que, en su lectura, buscan presionar a Gaza mediante un asedio prolongado y una distribución de ayuda alimentaria que considera instrumentalizada, con impactos en la salud pública, como la desnutrición entre mujeres embarazadas y lactantes. La organización señala que la distribución de ayuda y el suministro de agua continúan siendo obstáculos para la atención médica y la prevención de enfermedades.

En paralelo, MSF alerta sobre un incremento de la violencia en Cisjordania y llama a la comunidad internacional a aumentar la presión política para exigir un alto el fuego, la apertura de fronteras para la evacuación voluntaria y la entrega de asistencia humanitaria independiente y sin obstáculos. La organización subraya la necesidad de proteger instalaciones médicas y trabajadores sanitarios, y señala que deben cesar las órdenes de desplazamiento forzado cuando sea seguro hacerlo.

MSF señala que, de cara a una posible escalada, la cooperación internacional debe garantizar mecanismos para el acceso a atención médica de emergencia y para el retorno seguro de aquellos que puedan hacerlo, destacando que los próximos pasos deben centrarse en la protección de la población civil y en la respuesta humanitaria basada en evidencias y en prioridades verificables, sin imponer condiciones que dificulten la operación de ayuda. La organización hace un llamado a que los gobiernos actúen con medidas políticas, diplomáticas y humanitarias reales para frenar las violaciones y reducir el sufrimiento de la población en Gaza y en la región.