Haití: se reabre una maternidad clave en Puerto Príncipe
La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF), en colaboración con el Ministerio de Salud y Población de Haití (MSPP), está co gestionando la maternidad Isaïe Jeanty para garantizar servicios de salud sexual y reproductiva de calidad en una zona de alto riesgo de Puerto Príncipe, donde persiste una de las mayores tasas de mortalidad materna e infantil de la región.
Entre febrero de 2022 y abril de 2025, la violencia e inseguridad en Haití aumentaron y la proporción de muertes maternas en hospitales pasó de 250 a 350 por cada 100.000 nacidos vivos; además, los partos en casa se volvieron más frecuentes, lo que eleva los riesgos de complicaciones como hemorragias, infecciones e hipertensión arterial, clasificadas entre las principales causas de mortalidad materna. Cerca de un 60 % de los partos en Puerto Príncipe se realizan sin asistencia médica, según las autoridades sanitarias citadas por MSF.
La coordinadora de MSF en la intervención, Diana Manilla Arroyo, señaló que la inseguridad ha llevado al cierre de varias estructuras sanitarias, reduciendo la oferta de atención sanitaria sexual y reproductiva. “Todas las mujeres merecen un lugar seguro para dar a luz, pero este derecho fundamental se vulnera con demasiada frecuencia. Por eso es absolutamente crucial la reapertura de la maternidad Isaïe Jeanty, en una zona tan aislada como Cité Soleil”, afirmó.
En este contexto, MSF colabora con el MSPP en la maternidad Isaïe Jeanty. El centro reabrió de forma progresiva a finales de 2024 y, desde entonces, los equipos han estado rehabilitando la instalación y apoyando la reanudación gradual de las actividades para garantizar partos seguros. Los servicios esenciales incluyen atención prenatal y posnatal, anticoncepción, tratamiento de infecciones de transmisión sexual, cirugía obstétrica y atención ante casos de violencia sexual.
La finalidad es mejorar la calidad de la atención sanitaria sexual y reproductiva en una zona con oferta médica muy limitada y donde la población está expuesta a enfrentamientos entre grupos armados y fuerzas policiales. La maternidad también funciona como un centro de capacitación para la próxima generación de profesionales de la salud en obstetricia, y su buen funcionamiento se considera clave para fortalecer las capacidades del sistema sanitario en Puerto Príncipe y la salud materna y reproductiva del país.
Desde principios de año, la afluencia al centro ha aumentado: las consultas prenatales pasaron de 56 en enero a 547 en julio, los partos de 10 en abril a 134 en agosto, y se atendió a cerca de 220 sobrevivientes de violencia sexual entre marzo y septiembre. Además, la apertura de un quirófano temporal permitió realizar 18 intervenciones quirúrgicas en julio, 37 en agosto y 45 en septiembre; actualmente se trabaja para abrir dos quirófanos permanentes.
Manilla Arroyo añadió que Haití enfrenta un ciclo de violencia sexual, embarazos no deseados y embarazos de alto riesgo, lo que afecta la posibilidad de decidir sobre la reproducción. “Las mujeres y las niñas deberían tener derecho a vivir sin violencia y a controlar sus cuerpos, su salud y su futuro”, concluyó.








