Publicada el: 19 de diciembre de 2025 :: 6:54 am

Tras la tormenta, la migración se concentra en la Ciudad de México

Tras la tormenta, la migración se concentra en la Ciudad de México

La entrada en vigor, el 20 de enero de 2025, del cese del sistema de procesamiento de solicitudes de asilo de Estados Unidos conocido como CBP One provocó un giro abrupto en el panorama migratorio de América Latina. Según la organización Médicos Sin Fronteras (MSF), el cambio dejó a unas 300.000 personas enfrentando rutas y destinos imprevisibles, con pasos forzados hacia México y una reconfiguración de sus proyectos de vida.

Ciudad de México ya se había consolidado como un importante punto de cruce y asentamiento para migrantes que buscan llegar a Estados Unidos. Datos del Instituto Nacional de Migración indican que la capital alberga a más de 190.000 residentes extranjeros, una cifra que creció un 65% entre 2024 y 2025, en el contexto de los cambios de políticas migratorias que transformaron las expectativas de movilidad hacia el país.

MSF señala que miles de personas quedan segregadas en espacios nuevos y existentes, algunos en centros urbanos con mayor acceso a trabajo y servicios, otros en periferias con alquileres más bajos y servicios limitados. En este marco, la organización ha desplegado servicios en 12 puntos de la Ciudad de México y el Estado de México, con el objetivo de facilitar atención sanitaria, apoyo social y mediación cultural para comunidades en movimiento y quienes han quedado varadas en el sistema migratorio.

“Tras los cambios de las políticas migratorias se ha configurado un nuevo panorama migrante para la ciudad”, explicó Jorge Martín, coordinador de proyecto de MSF en Ciudad de México y el Estado de México. “Las personas buscan activarse económicamente y eso implica nuevos retos logísticos, como asentamientos alejados de centros de alquileres baratos y la necesidad de planificar puntos de encuentro y oficinas de la COMAR para seguimiento de procesos de asilo”.

Entre enero y octubre de 2025, MSF reportó 20.273 atenciones directas a pacientes, que abarcan salud mental, atención primaria, trabajo social, promoción de la salud y mediación cultural, esta última clave para atender a poblaciones anglófonas y francófonas que se están ampliando en la capital. En el marco de estas intervenciones, voces de migrantes como Ginette, una sobreviviente de violencia que ahora recibe apoyo en un Centro de Atención Integral gestionado por MSF, destacan los complejos efectos de la ruta migratoria y las secuelas del desplazamiento.

La coordinadora del programa en el Centro de Atención Integral (CAI) subraya que, además del trauma de la migración, muchas personas enfrentan barreras de acceso a servicios y atención de larga duración. “En los primeros diez meses del año hemos atendido a 110 personas en 4.250 consultas que cubren atenciones médicas, psicológicas y de trabajo social”, comentó Joaquim Guinart, coordinador del programa. “Nuestro alcance es limitado y las afectaciones requieren tratamientos sostenidos”.

La realidad, advierten MSF y otras voces, es que la reducción de la presión en la frontera no significa solución de la crisis migratoria, sino su reubicación y profundización en el interior de México, donde las vulnerabilidades tienden a ser menos visibles. Migrantes como Ricardo, un haitiano que opera un mototaxi en la periferia de la Ciudad de México, describen experiencias de discriminación y una incertidumbre que persiste incluso cuando buscan estabilidad familiar y laboral en un país distinto al de origen.