Publicada el: 11 de julio de 2026 :: 7:01 am

Desestiman la causa contra el equipo de búsqueda y rescate tras casi nueve años

Desestiman la causa contra el equipo de búsqueda y rescate tras casi nueve años

Médicos Sin Fronteras acogió con satisfacción la sentencia absolutoria dictada por el Tribunal de Catania.

La resolución desestima las acusaciones sobre la gestión de residuos a bordo del Aquarius, su buque de búsqueda y rescate que operó en el Mediterráneo central entre 2016 y 2018.

Tras una investigación entre 2017 y 2021 y un juicio iniciado en 2021 y concluido en 2026, el tribunal penal determinó que todas las actividades vinculadas al Aquarius cumplían la normativa vigente.

Entre ellas figuraban los trámites portuarios y la eliminación de residuos.

La organización señaló que el proceso tuvo un profundo impacto personal y profesional en el personal implicado y también afectó a las operaciones de búsqueda y rescate destinadas a salvar vidas.

“Esta sentencia supone un momento de reconocimiento para los equipos que trabajaron bajo una intensa presión política mientras intentaban salvar vidas en la ruta migratoria más mortífera del mundo”, afirmó Paul Brockmann, director operativo.

“Constituye también un paso importante para alejar la criminalización infundada de las labores de búsqueda y rescate en el mar”, añadió.

MSF indicó que, a lo largo de casi nueve años, los ataques contra las operaciones civiles de búsqueda y rescate continuaron e incluso se intensificaron.

Actualmente, su personal sigue siendo juzgado en Catania por acusaciones similares relacionadas con la gestión de residuos a bordo de otra embarcación, el Vos Prudence.

La organización confía en que esta decisión contribuya también a un desenlace positivo en ese caso.

MSF sostuvo que muchas personas siguen huyendo de la violencia, el sufrimiento, la inseguridad y condiciones extremas, y que continúan arriesgando la vida en travesías marítimas en busca de seguridad o de una vida mejor.

En el Mediterráneo central, sus equipos afirman ser testigos de una catástrofe humanitaria causada por la insuficiente capacidad de búsqueda y rescate y por políticas migratorias europeas que dejan morir a personas en el mar o las devuelven por la fuerza a Libia.

Con el paso de los años, los Estados europeos, especialmente Italia, han endurecido las políticas restrictivas, los obstáculos administrativos, las inmovilizaciones de embarcaciones y las acciones legales contra organizaciones humanitarias que operan en el mar.

Según la Organización Internacional para las Migraciones, al menos 655 personas murieron o desaparecieron entre enero y febrero de 2026, más del doble que en el mismo periodo de 2025.

En lo que va de año, se teme que más de 1.400 personas hayan fallecido o desaparecido en el Mediterráneo.

MSF reiteró su llamamiento a las autoridades italianas y a los Estados miembros de la UE para que dejen de obstaculizar las operaciones civiles de búsqueda y rescate, garanticen desembarcos oportunos en puertos seguros y establezcan una capacidad adecuada bajo dirección de la UE.

La organización también pidió que la protección de la vida y la dignidad humanas se sitúe en el centro de las políticas migratorias.

Sus equipos comenzaron a operar en el Mediterráneo en 2015, tras el cierre de la operación Mare Nostrum por parte de Italia.

Desde entonces, nueve buques de la organización, solos o junto con otras ONG, han ayudado a salvar más de 94.200 vidas en el Mediterráneo central.

Entre ellos figura el Aquarius, que operó entre 2016 y 2018 y rescató a casi 30.000 personas.

Pese a los obstáculos, la organización mantiene su presencia en el Mediterráneo central y se prepara para próximas operaciones de rescate a bordo de su buque actual, el Oyvon.



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