Publicada el: 19 de diciembre de 2025 :: 6:54 am

Migrar para sobrevivir, según familias migrantes, ante la separación de sus hijos

Migrar para sobrevivir, según familias migrantes, ante la separación de sus hijos

Un migrante guatemalteco, cuyo nombre se mantiene en reserva para proteger su identidad, relató una historia de pasión por la pintura que se convirtió en un recorrido por la violencia, la migración y el apoyo recibido por Médicos Sin Fronteras (MSF) en México. Según el testimonio difundido por la organización, la persona describe haber dejado su país por causas vinculadas a la persecución y las amenazas, y haber buscado trabajo y estabilidad en la pintura pese a las adversidades.

Según el relato, durante sus primeros años como pintor enfrentó costos y pérdidas personales que incluyeron la separación de su familia y la ruptura de relaciones, lo que lo llevó a desplazarse hacia México. El testimonio señala que las amenazas por un “impuesto de guerra” escalaron hacia la violencia y que, tras perder a su madre y a su hermano, recibió una orden para abandonar el país bajo la amenaza de hacerse daño a su hija, que entonces tenía dos años. En ese periodo, el migrante indicó haber decidido viajar a México para buscar seguridad y evitar retornar a Honduras, a pesar de que el punto de llegada no era el itinerario deseado.

Una vez en México, el migrante fue detenido por migración y pasó alrededor de un mes y medio en un centro de detención en Palenque. Afirmó que, pese a las penurias, su objetivo era no ser deportado y continuar en México para salvar a su hija y evitar que fuera traicionada por las circunstancias. Posteriormente, se trasladó a Veracruz, donde viajó sin calzado y con pie llagado, y recibió apoyo de un fotógrafo o periodista que lo llevó a un albergue, donde recibió medicinas, ropa y asistencia para regularizar su situación, hasta obtener sus documentos.

El relato continúa con un intento de cruzar a Estados Unidos junto a un grupo de entre 15 y 18 personas. En la frontera, según la versión, fueron separadas de forma violenta y trasladadas a una bodega, donde presuntamente presenció abusos contra niñas y torturas. La Guardia Nacional habría intervenido para rescatarlos, y algunos sobrevivientes fueron derivados a un albergue donde recibieron atención psicológica. MSF indica que, a partir de entonces, brindó acompañamiento y apoyo, y que el migrante fue trasladado a la Ciudad de México, donde recibió asistencia y fue recibido de forma cercana por la organización.

Con MSF, el entrevistado indicó haber adquirido mayor sensación de seguridad y haber superado parte de sus miedos. Sostuvo que su objetivo inmediato es ser independiente, abrir un negocio de dulcería y formar un grupo de pintura para compartir su pasión. En su caso, la pintura permanece como motor y recordatorio de sus vínculos con amigos pintores que describe como una segunda familia, y que le dieron fuerzas para seguir adelante incluso ante la pérdida de su familia.

Hoy, según el testimonio, el migrante agradece a MSF por el apoyo recibido, que incluyó atención psicológica y acompañamiento para su inserción laboral. La organización señaló que el migrante encontró en el equipo de MSF una “nueva familia” y que los recursos obtenidos, como un plato de comida y un techo, le dieron estabilidad para continuar soñando. El relato concluye con la indicación de que la persona continúa buscando rutas para vivir con seguridad y reconstruir su vida en México.