ONU y países de América Latina piden paz y respeto al derecho internacional
El Secretario General de las Naciones Unidas recordó este lunes que la Carta de las Naciones Unidas prohíbe la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, al intervenir ante el Consejo de Seguridad reunido de urgencia para analizar la crisis en Venezuela. Según la oficina del Secretario General, António Guterres expresó su profunda preocupación por el supuesto incumplimiento del derecho internacional en relación con la acción militar del 3 de enero y llamó a apegarse a los principios de soberanía e integridad territorial.
La intervención militar, ordenada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habría dejado a Nicolás Maduro y su esposa Celia Flores bajo arresto, según declaraciones de funcionarios estadounidenses. En su intervención, la Secretaría General Adjunta para Asuntos Políticos, Rosemary DiCarlo, señaló que el derecho internacional ofrece herramientas para abordar cuestiones como el tráfico de drogas, disputas por recursos y preocupaciones en materia de derechos humanos.
La mayor parte de los países latinoamericanos que participaron en la sesión, con España entre ellos, coincidieron en la defensa de la paz y del respeto al marco internacional, y rechazaron la intervención armada. Brasil calificó la acción como una violación flagrante de la Carta de la ONU y defendió una solución que respete la autodeterminación del pueblo venezolano, sin recurrir a protectorados ni a la imposición militar. México sostuvo que la acción violó el artículo 2 de la Carta y representó un golpe al multilateralismo, enfatizando la necesidad de soluciones pacíficas y democráticas.
En la representación regional, Chile reiteró su condena a las acciones militares unilaterales y reafirmó el compromiso con la soberanía y la solución pacífica de controversias. Cuba acusó a la intervención de ser una agresión imperialista y llamó a la comunidad internacional a condenarla, destacando la defensa de la región como zona de paz. Panamá expresó preocupación por el impacto en la paz regional y subrayó la importancia de una salida democrática y pacífica, mientras Nicaragua defendió el estatus de la región como zona de paz.
Por su parte, Argentina expresó su apoyo a la intervención de Estados Unidos y calificó a Nicolás Maduro como líder de organizaciones designadas como terroristas, argumento que fue contrastado por otros países de la región. Paraguay coincidió en considerar a Maduro como líder de una organización criminal y pidió la restauración de la democracia en Venezuela. España manifestó preocupación por la situación y sostuvo que la lucha contra el crimen organizado y la defensa de los derechos humanos deben abordarse mediante cooperación y diálogo, no por imposición militar.
En nombre de Estados Unidos, el embajador ante la ONU afirmó que la operación fue legal y dirigida contra dos fugitivos de la justicia estadounidense, señalando que Maduro no es un jefe de Estado legítimo y destacando la oposición de más de 50 países a las elecciones venezolanas de 2024. China y Rusia condenaron la acción como injerencia en la soberanía y llamaron a abandonar la doble moral, pidiendo evitar que Estados Unidos actúe como “policía del mundo”.








