MSF en Gaza: qué sucede con su registro y por qué
MSF (Médicins Sans Frontières) informa que su registro para trabajar en Gaza y Cisjordania expiró el 31 de diciembre de 2025 y, según la comunicación oficial recibida, se les exigiría cesar sus operaciones antes del 1 de marzo de 2026. Aun así, la organización continúa desarrollando proyectos y prestando atención a pacientes palestinos en la región, de acuerdo con lo comunicado por MSF.
En junio de 2025, MSF presentó una nueva solicitud de reinscripción para poder seguir trabajando con normalidad a partir del 1 de enero de 2026. Hasta el momento, asegura la organización, no ha recibido una decisión oficial sobre esta solicitud, la cual permanece pendiente e incompleta según las autoridades israelíes. MSF indica que ha cumplido con los requisitos y ha entregado la mayor parte de la información solicitada, pero no ha presentado una lista con información personal de su personal palestino, situación que ha impedido avanzar plenamente. La organización señala que ha intentado contactar a las autoridades israelíes durante varios meses sin recibir respuesta.
MSF sostiene que la exigencia de compartir información personal de su personal palestino constituye una extralimitación que podría vulnerar el principio de neutralidad y la independencia humanitaria, especialmente en un contexto en el que trabajadores médicos han sido intimidados, detenidos, atacados y asesinados. También manifiesta preocupaciones sobre cómo se utilizarían, almacenarían y compartirían esos datos sensibles, y recuerda que 15 colaboradores han sido asesinados por fuerzas israelíes, lo que intensifica sus dudas.
La organización describe las posibles implicaciones de no estar registrada: según lo comunicado por las autoridades israelíes, si MSF no mantiene su registro, tendría que retirar sus operaciones de Gaza y Cisjordania antes del 1 de marzo de 2026. En la práctica, esto implicaría dificultad para introducir personal y suministros internacionales, limitaciones a la coordinación de movimientos médicos y humanitarios y la interrupción de servicios médicos esenciales en un sistema sanitario ya debilitado. MSF advierte que la retirada tendría un impacto devastador para cientos de miles de palestinos y recuerda que, solo en 2025, realizaron casi 800.000 consultas ambulatorias y atendieron más de 100.000 casos de traumatismos; con un eventual reinicio del registro, mantienen la expectativa de continuar fortaleciendo sus actividades en 2026.
MSF subraya que busca vías para garantizar la continuidad de su respuesta humanitaria y solicita a las autoridades israelíes que reviertan lo que describe como una decisión que podría vulnerar obligaciones del derecho internacional humanitario y sus principios humanitarios. Asegura que, en 2025, prestó apoyo a una franja significativa de camas hospitalarias en Gaza, asistió a un tercio de los partos y realizaron una parte sustancial de las consultas médicas y de tratamientos de traumatismos. La organización solicita garantías claras sobre la protección de datos personales y propone alternativas, sin haber recibido respuesta hasta la fecha.
Sobre el proceso de reinscripción, MSF indica que continúa en conversaciones para hallar un equilibrio entre la información solicitada, sus obligaciones legales y su misión humanitaria, y recuerda que, a la fecha, ni MSF ni AIDA —una red de más de 100 ONG que trabajan en Gaza y Cisjordania— han recibido respuestas formales a sus solicitudes de aclaración o colaboración. MSF mantiene su posición de que las declaraciones difundidas por terceros y las acusaciones contra la organización no reflejan la realidad de su labor y del proceso de registro. Indica que el proceso de reinscripción permanece en curso y que seguirá buscando garantías para la continuidad de su labor.








