Ministerio de Trabajo dispone que empresas refuercen respuesta a emergencias laborales
Firmada por el ministro Eddy Olivares Ortega, la medida actualiza el marco regulatorio vigente y sustituye la Resolución 03-2019. También alinea las exigencias nacionales con el Reglamento de Seguridad y Salud en el Trabajo y con prácticas internacionales de prevención y respuesta ante emergencias laborales.
La normativa dispone que todas las empresas con dos o más trabajadores cuenten con botiquines de primeros auxilios adecuados al nivel de riesgo de sus operaciones y a la cantidad de personal de turno. Estos deberán incluir material de curación y protección, antisépticos, soluciones, medicamentos esenciales y elementos para estabilización, traumas y emergencias industriales.
La resolución clasifica los botiquines en tres tipos: Tipo A, para empresas de bajo riesgo; Tipo B, para actividades con riesgos intermedios; y Tipo C, para industrias y empresas de alto riesgo en las que puedan producirse lesiones graves o accidentes fatales.
Además, refuerza los requisitos de capacitación. Las empresas deberán designar personal responsable de primeros auxilios y contar con al menos una persona entrenada por cada 50 trabajadores o fracción. Las capacitaciones deberán actualizarse cada dos años.
También establece que las empresas con 100 o más trabajadores por turno cuenten con puestos de primeros auxilios equipados y con personal capacitado para brindar atención inicial. En los casos que corresponda, se incorporará el desfibrilador externo automático (DEA).
La normativa prohíbe además el uso de medicamentos e insumos considerados obsoletos o con riesgo de automedicación. En su lugar, promueve el uso exclusivo de materiales autorizados y actualizados conforme a criterios sanitarios vigentes.
Los botiquines y puestos de primeros auxilios deberán integrarse a los planes de emergencia y a los sistemas de gestión de seguridad y salud en el trabajo. También deberán realizarse simulacros periódicos de evacuación y atención médica.
Los puestos deberán contar con infraestructura mínima, acceso rápido desde las áreas de trabajo y el equipamiento esencial para la atención inicial de emergencias. Las empresas tendrán un plazo de seis meses para adaptarse a las nuevas exigencias.








