Publicada el: 28 de enero de 2026 :: 11:40 am

Ucrania enfrenta temperaturas de -20 °C

Ucrania enfrenta temperaturas de -20 °C

Las fuerzas rusas siguen atacando la infraestructura energética de Ucrania, mientras las temperaturas han descendido hasta 20 grados bajo cero en varias zonas del país. Los apagones y la falta de calefacción y agua corriente han afectado a millones de personas, y el personal sanitario y los pacientes se ven obligados a vivir y trabajar con necesidades básicas insatisfechas. Las autoridades han declarado una emergencia nacional ante los continuos cortes de electricidad.

En zonas cercanas a la línea del frente, en las regiones de Dnipropetrovsk, Donetsk y Zaporiyia, la mayoría de los pacientes atendidos por las autoridades sanitarias son mayores de 50 años con enfermedades crónicas, que se ven agravadas por el frío extremo y la falta de refugios adecuados, según lo informado por las autoridades. Uno de los médicos, Iván Afanasiev, explicó que, en un pueblo, la electricidad estuvo disponible solo durante una hora y media en todo el día, y afirmó que la exposición prolongada al frío afecta especialmente a pacientes con enfermedades crónicas, dificultando el control de la glucosa y la presión arterial y aumentando la vulnerabilidad de personas con discapacidad que no pueden abrigarse adecuadamente.

El anestesista Román Horenko sostuvo que no se trata solo de personas sin hogar: “debido a los cortes de electricidad y calefacción, la gente no puede calentarse en sus propias casas. Atendimos a una anciana que llevaba varios días sin moverse tras un derrame cerebral y, tras deshidratación e hipotermia, fue trasladada al hospital de Dnipro”.

En Ucrania, el personal también enfrenta estas condiciones: Kseniia Lipynska, supervisora de compras en Dnipro, relató que sus ventanas quedaron destrozadas tras un ataque con drones a una central eléctrica cercana, y que las explosiones le obligaron a refugiarse en un pasillo junto a sus familiares. “Las explosiones se acercaban, y la onda expansiva destrozó las ventanas”, indicó Lipynska. Añadió que, entre pausas entre explosiones, debió ponerse ropa de abrigo y reforzar ventanas con tablas; ahora utilizan almohadas y mantas para cubrirlas, y aseguró que el frío ha dejado hielo en las persianas.

La magnitud de la destrucción de edificios residenciales complica la reconstrucción y la rehabilitación, y la inflación añade costos adicionales que llevan a algunas personas a cuestionar si vale la pena reparar sus viviendas ante la posibilidad de nuevos daños. En el país, las bromas y los memes sobre la guerra se han convertido en un mecanismo de defensa frente a los ataques diarios, y ante el temor de sufrir bombardeos durante la noche. En Kiev y en otras ciudades, la población continúa enfrentando cortes de electricidad y bajas temperaturas, con las autoridades describiendo la situación como de supervivencia en las últimas semanas.

Anhelina Shchors, encargada de comunicación de la organización en Ucrania, afirmó que las últimas semanas en Kiev se han vivido más como una supervivencia que como una vida cotidiana, con temperaturas exteriores que pueden descender a -20 °C y una imposibilidad de calentarse en casa. Expresó que ver cocinas móviles para quienes ya no pueden cocinar recuerda imágenes históricas de la ciudad. Según Shchors, la población continúa enfrentando un desafío humanitario significativo hasta que se restablezca la energía y la calefacción a gran escala.