Publicada el: 25 de septiembre de 2026 :: 6:19 am

Siria: un año reforzando el acceso a la atención sanitaria en Daraa

Siria: un año reforzando el acceso a la atención sanitaria en Daraa

Años de conflicto han debilitado gravemente los servicios de salud en toda la gobernación de Daraa, en Siria. Los centros sanitarios siguen enfrentándose a la falta de personal cualificado, medicamentos y material médico, además de infraestructuras poco fiables y un sistema de derivación de pacientes deficiente.

Las barreras económicas también siguen pesando. Muchos pacientes deben pagar de su bolsillo servicios o medicamentos que no pueden permitirse. Las carencias son especialmente graves en la atención materna y neonatal, mientras que la salud mental y el tratamiento de enfermedades crónicas continúan muy limitados.

En la región de Nawa, la Dirección de Salud calcula que unas 90.500 personas dependen de los servicios sanitarios de la zona, entre ellas cerca de 23.000 mujeres en edad reproductiva y casi 18.000 niños menores de 5 años. El regreso de personas desplazadas ha aumentado además la presión sobre una red ya saturada.

El Hospital Nacional de Nawa atiende a comunidades de toda la zona circundante y funciona como un centro de referencia para pacientes que necesitan atención secundaria. En 2026, se estima que unas 604.000 personas en la gobernación de Daraa necesitarán asistencia sanitaria.

A 3 de septiembre, ACNUR había registrado 149.682 personas refugiadas retornadas a la gobernación de Daraa. MSF había calculado anteriormente que sus actividades en el Hospital Nacional de Nawa contribuyen a atender a una población de alrededor de 1,2 millones de personas en Daraa y las localidades cercanas.

Para una familia de Tal Shihab, en el sur de Siria, acceder a la atención sanitaria necesaria implicó trasladarse hasta el Hospital Nacional de Nawa. “Debido a nuestra difícil situación económica, no podía permitirme el coste de una cesárea [para mi mujer]”, dijo Bilal Bashndi, cuyo bebé nació en ese centro.

“Venimos de Tal Shihab. Tardamos alrededor de una hora y media en coche en llegar al hospital”, añadió.

Desde que MSF comenzó a apoyar el Hospital Nacional de Nawa, junto con la Dirección de Salud, las actividades han incluido la rehabilitación y reorganización de espacios clave, la reparación del ascensor, el suministro de equipos y material médico, y el apoyo a obstetricia, ginecología y neonatología.

Este año también se reorganizó el quirófano y continuaron las mejoras en la farmacia y otros servicios de apoyo. Además, MSF reforzó medidas de prevención y control de infecciones, como limpieza, desinfección y esterilización, así como la lavandería, la esterilización central y una cocina que prepara comidas para los pacientes.

En Nawa, MSF apoya la atención obstétrica y ginecológica y los servicios neonatales, incluidos partos vaginales y por cesárea, atención prenatal y posnatal, planificación familiar y atención a recién nacidos. La organización también ofrece formación al personal médico.

“Algunos servicios han cambiado significativamente durante el último año”, explicó Tariq Al Mohammad, referente médico adjunto del proyecto. “El servicio de neonatología, que antes no estaba operativo, ahora funciona, mientras que la cobertura de especialistas y el acceso a medicamentos y material médico han mejorado”.

Durante el primer año de actividades, los servicios de obstetricia y ginecología del Hospital Nacional de Nawa atendieron a más de 7.100 madres y asistieron 3.140 partos, de los cuales 794 requirieron una intervención quirúrgica. Además, 315 recién nacidos fueron ingresados y tratados con atención neonatal.

Fuera del Hospital Nacional de Nawa, MSF también apoya la atención primaria en el Centro de Salud de Tasil, para que las personas de Tasil y de las comunidades cercanas puedan acceder a servicios más próximos a sus hogares. Allí también se desarrollan actividades de salud mental, promoción de la salud y participación comunitaria.

Las consecuencias de años de conflicto en Daraa van más allá de la atención física. La exposición repetida a la violencia, el desplazamiento, las dificultades económicas y los cambios en las condiciones de vida han generado importantes necesidades de salud mental y apoyo psicosocial.

Para quienes regresan tras años fuera, reintegrarse en comunidades que también han cambiado puede plantear desafíos sociales, económicos y psicológicos adicionales. MSF presta apoyo en salud mental y psicosocial en Nawa y Tasil mediante actividades comunitarias, apoyo individual y familiar y atención especializada.

“La comunidad necesita hoy servicios de salud mental”, afirmó Yousef Hannou, responsable de actividades de salud mental de MSF en Daraa. “Las personas han vivido años de guerra y han estado expuestas repetidamente a acontecimientos traumáticos”.

Hannou explicó que algunas personas retornadas vuelven después de haber pasado muchos años fuera de Siria, a veces a comunidades con infraestructuras dañadas, servicios limitados y condiciones de vida muy distintas de las que dejaron atrás. Esa adaptación, sumada a las dificultades económicas y al impacto de experiencias traumáticas previas, puede afectar al bienestar psicológico.

Los equipos de promoción de la salud y participación comunitaria trabajan con personas de Nawa, Tasil y las comunidades cercanas mediante sesiones de educación sanitaria, reuniones periódicas con representantes vecinales y debates en grupo. También recogen información sobre barreras de acceso, preocupaciones sobre los servicios y propuestas de mejora.

“Uno de nuestros principales logros en participación comunitaria ha sido establecer redes de trabajadores comunitarios de salud en Nawa y Tasil, formadas por personas de las propias comunidades”, explicó Mohammad Abazid, supervisor de promoción de la salud de MSF. “Queríamos que procedieran de las mismas comunidades, para que la participación fuera más efectiva”.

MSF también reforzó las medidas de prevención y control de infecciones en el centro sanitario. Durante el último año, los equipos de agua y saneamiento garantizaron un suministro adecuado y una correcta gestión de los residuos.

Inicialmente, la organización apoyó el suministro de agua del hospital con alrededor de 70.000 litros al mes. Estas intervenciones han mejorado el funcionamiento general y la calidad de los servicios.

Pese a la recuperación registrada durante el último año, siguen existiendo carencias importantes en el sistema sanitario de Daraa. Aún se necesita un apoyo considerable para garantizar que los pacientes puedan acceder a una atención constante y de calidad más cerca de sus hogares.



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