La situación en Gaza, entre las principales razones por las que españoles incluyen a MSF en su testamento
Es el caso de Loli, residente en Vitoria. Dice que siguió durante años la política internacional con interés y que las guerras de Bosnia, Ucrania, Sudán y, sobre todo, Gaza la llevaron a incluir a MSF en su testamento.
Primero aumentó su cuota como socia y después acudió al notario. Explica que, aunque no pueda estar allí físicamente, quiere apoyar a quienes trabajan sobre el terreno en contextos de emergencia.
También Pedro González, cántabro de 73 años, decidió incluir a MSF en su testamento junto a su mujer. Ambos son socios de la organización desde hace más de una década.
Cuenta que les emocionó ver a MSF seguir presente en los momentos más críticos y, pese a las dificultades, continuar en Gaza. Consideran que así sus recursos, aunque limitados, ayudarán a que la organización siga actuando.
Según Maite Alzueta, responsable de Testamento Solidario en MSF, la situación en la Franja ha sido un factor relevante tanto el año pasado como en 2026. Muchas personas la mencionan como motivo para incluir a la ONG en su testamento.
Alzueta añade que esta fórmula legal gana popularidad. Cada vez más personas llaman para informar de que van a incluir a MSF en su testamento o para pedir información sobre cómo hacerlo.
En concreto, el número de confirmados, es decir, de personas que han incluido a MSF en su testamento, subió un 16% en el primer semestre de 2026 respecto al periodo anterior. El número de interesados se ha duplicado.
Durante 2025, MSF ingresó 10,4 millones de euros procedentes de testamentos solidarios.
Entre los motivos para elegir a la organización figuran su labor en Gaza, la transparencia, el trabajo médico-humanitario y la independencia frente a poderes políticos y económicos. Más del 99% de sus ingresos procede de fuentes privadas.
Ese último factor es clave para Gemma Rull, de 67 años. Recuerda que durante la guerra de Bosnia vio de primera mano el trabajo de MSF y cómo atendía a todos los pacientes sin discriminación.
Señala que otras entidades tomaban partido y solo ayudaban a los suyos, mientras que MSF mantenía la independencia y el compromiso ético.
Mónica Lapeyra, catalana de 60 años, destaca el compromiso de la organización por prestar asistencia médica allí donde más se necesita. Dice que quiere apoyar esa labor a través del testamento solidario.
Para hacer uno, el proceso es sencillo. Basta con pedir cita en la notaría e indicar cómo se quiere repartir el patrimonio entre familiares u organizaciones, explica Alzueta. El coste ronda los 50 euros.
No es necesario que las ONG sean las únicas herederas. Pueden incluirse tantos familiares u organizaciones como se desee, y no hace falta disponer de un patrimonio elevado para optar por esta fórmula.
Según los datos de MSF, el perfil más habitual es el de una persona de unos 68 años y sin descendientes. No hay diferencias notables entre hombres y mujeres.
Buena parte de los testadores ya colaboraba antes con la organización, como socio o mediante donaciones puntuales, aunque un 22,5% nunca había contribuido con MSF.
Madrid es la provincia donde más testamentos solidarios se han firmado con MSF. En el primer semestre de 2026, los confirmados se duplicaron frente al mismo periodo de 2025.
Detrás figuran Barcelona, Valencia, Bizkaia y Cantabria. Por comunidades, los mayores incrementos en el último año se registraron en la Comunidad de Madrid, Andalucía, País Vasco, Galicia y Aragón.
MSF forma parte de la iniciativa haztestamentosolidario.org, una campaña informativa sobre herencias y legados solidarios que busca explicar a la sociedad española la importancia de hacer testamento y la opción de colaborar con causas solidarias.








