Publicada el: 25 de septiembre de 2026 :: 6:20 am

Europa incumple su obligación de salvar vidas en el mar

Europa incumple su obligación de salvar vidas en el mar

El lunes 31 de agosto, el Oyvon, buque de búsqueda y rescate de MSF en el Mediterráneo central, rescató a 18 personas en peligro. La mayoría eran eritreas y 12 eran menores no acompañados, entre ellos una niña.

El rescate tuvo lugar dentro de la zona de búsqueda y salvamento de Malta. Los supervivientes fueron trasladados el martes 1 de septiembre a Trapani, en Sicilia, el lugar seguro designado por las autoridades italianas.

“Las personas que rescatamos, muchas de ellas niños, habían salido de Libia más de 24 horas antes. Cuando llegamos hasta ellos, estaban exhaustos, a la deriva en aguas internacionales y sin combustible”, explicó Leah Kenny, coordinadora de Asuntos Humanitarios a bordo del Oyvon.

Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el viaje por mar a través del Mediterráneo central ha sido una de las rutas migratorias más mortíferas del mundo durante más de una década. Kenny añadió que desde 2015 más de 35.000 personas han sido registradas como fallecidas o desaparecidas.

MSF lleva a cabo operaciones de búsqueda y salvamento en el Mediterráneo central desde 2015 y ha rescatado a más de 94.000 personas a bordo de nueve embarcaciones diferentes. La organización sostiene que estas actividades siguen siendo esenciales.

“Las personas en tránsito se enfrentan a una violencia cada vez mayor en el mar y a lo largo de las rutas migratorias, incluidas interceptaciones peligrosas y violentas”, dijo Claire San Filippo, representante de las operaciones de búsqueda y rescate. También señaló que los barcos humanitarios son objeto de acoso, intimidación y ataques armados.

San Filippo afirmó que esos ataques suelen proceder de la Guardia Costera libia o tunecina, financiadas por la UE, y que ponen en riesgo tanto a los supervivientes como a los equipos de rescate. “Esto es inaceptable”, añadió.

MSF sostiene además que las políticas actuales de la UE, que restringen las operaciones de los barcos de rescate o criminalizan a las ONG, no impiden que las personas intenten cruzar. “Las personas huyen de aquello de lo que escapan, no porque nosotros estemos presentes en el mar”, afirma la organización.

La entidad pide a los Estados miembros de la UE que pongan fin a la externalización de la gestión migratoria hacia terceros países, incluido el equipamiento y la financiación de sus guardias costeras para interceptar y devolver a las personas en el mar.

Kenny relató que algunas de las personas rescatadas no lo intentaban por primera vez. Según dijo, antes habían sido interceptadas y devueltas por la fuerza a Libia por la Guardia Costera libia financiada por la UE.

“Libia no es un lugar seguro, y el apoyo de la UE a operaciones que devuelven a las personas allí las expone al riesgo de sufrir graves violaciones de los derechos humanos”, añadió. También sostuvo que eso contraviene el principio de no devolución, que vincula a los Estados miembros de la UE.

Los equipos de MSF dicen haber escuchado numerosos testimonios sobre personas devueltas por la fuerza a Libia que se enfrentan a detenciones arbitrarias, violencia, tortura y extorsión. La organización considera que esa no es una respuesta segura ni legal a la migración.

MSF atribuye esta situación a las políticas de la Unión Europea y de sus Estados miembros. “Salvar vidas en el mar no debería ser objeto de controversia. Es una obligación legal, un deber humano y ético, y Europa está incumpliéndolo”, concluye.



Deja un comentario