Respuesta de emergencia en El Obeid, cerca de un frente activo en Sudán
La violencia continúa extendiéndose por Sudán, y la región de Kordofán, en el centro-sur del país, se mantiene como una de las zonas de conflicto más volátiles y de difícil acceso para las organizaciones humanitarias. En el corazón de esta área se encuentra la ciudad de El Obeid, capital del estado de Kordofán Norte, que se ha convertido en un refugio para las familias desplazadas que huyen de la violencia. Las condiciones de vida en la urbe son precarias, con acceso limitado a la atención médica, escasez de agua potable e instalaciones de saneamiento insuficientes para las crecientes necesidades.
La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) inició actividades de emergencia en El Obeid a finales de enero. La primera fase de la intervención se centró en mejorar los servicios de agua y saneamiento en el principal asentamiento de desplazados de la ciudad, Mina Al Muwahad, que al cierre de enero de 2026 albergaba alrededor de 25.000 personas, según la evaluación de MSF.
“El Obeid perdió a muchos de sus residentes originales, pero hoy acoge a decenas de miles de personas desplazadas que se asentaron aquí en diferentes momentos de la guerra”, indicó Al Tayeb Mahmoud Mahammed, responsable del equipo de MSF en El Obeid. “Con la línea de frente situada a menos de 40 kilómetros, la ciudad continúa recibiendo nuevas llegadas casi a diario. Las personas que llegan están profundamente aterrorizadas ante el acercamiento de los combates, pero se sienten más seguras que en sus lugares de origen, donde sufrieron violencia, saqueos y palizas”.
Según la evaluación de MSF, Mina Al Muwahad albergaba a aproximadamente 25.000 personas a finales de enero de 2026 y presentaba deficiencias significativas en servicios. En el campamento, 500 personas podían compartir una misma letrina en algunas ocasiones, y el acceso al agua potable era limitado, con solo tres litros por persona al día, lo que eleva el riesgo de brotes de enfermedades, afectando especialmente a niños, mujeres embarazadas y personas mayores.
Con el fin de responder a estas necesidades, MSF está reforzando los servicios de agua y saneamiento en el campamento mediante la construcción de letrinas adicionales, la instalación de depósitos de agua y el apoyo a la vigilancia de enfermedades y de la situación nutricional a través de voluntarios de salud comunitaria del Ministerio de Salud. Dado que las necesidades superan la capacidad de un sistema de salud ya frágil, la organización se coordina con las autoridades locales para respaldar la prestación de servicios de atención médica en el campamento y en el Hospital Universitario de El Obeid.
La respuesta de MSF en El Obeid es resultado de meses de diálogo con autoridades locales y federales para obtener acceso a la ciudad. En julio de 2025 se lanzó una respuesta remota para apoyar el Ministerio de Salud con capacitaciones y asesoría técnica durante un brote de cólera, y en septiembre del año pasado se identificaron importantes necesidades humanitarias, así como casos de sarampión y cólera, durante una evaluación in situ.
“Mientras continúan los combates y aumenta el desplazamiento, las necesidades humanitarias en Sudán siguen siendo inmensas y, en gran medida, insatisfechas”, afirmó Marta Cazorla, jefa de operaciones de MSF en el este de Sudán. “Estamos agradecidos de estar finalmente presentes y operando en El Obeid, algo que no fue posible durante la mayor parte del conflicto por las limitaciones de acceso”.
“Esta respuesta es un paso crucial, pero se necesita urgentemente mucha más asistencia para evitar más pérdidas de vidas y la degradación de la dignidad”, añadió Cazorla. “Los equipos de MSF están actualmente listos y los suministros están preparados para ampliar la respuesta en El Obeid, así como para evaluar y responder en otras zonas de la región de Kordofán a medida que evolucionen las necesidades y el acceso lo permita. En este momento, por ejemplo, tenemos equipos listos para brindar atención médica en Kordofán Sur”.








